Los líderes de la Unión Europea (UE) inician hoy una cumbre de dos días en la que estudiarán nuevas vías para solucionar los problemas de la zona euro, centrándose especialmente en el largo plazo y dejando para diciembre los asuntos más controvertidos.

El Consejo Europeo se reunirá a partir de las 15:00 GMT en Bruselas, presidido por el belga Herman Van Rompuy, que presentará a los jefes de Estado y de Gobierno un informe con propuestas para reformar la arquitectura de la eurozona.

El texto, preparado en colaboración con los líderes nacionales y de las instituciones, recoge una nueva estructura basada en cuatro pilares (unión bancaria, fiscal, económica y política) y plantea varias ideas que prometen generar un fuerte debate.

Principalmente, la propuesta para crear un presupuesto y un Tesoro propios de la eurozona, que tendrían como fin financiar reformas y amortiguar turbulencias en países con problemas.

También se pondrá sobre la mesa la emisión de algún tipo de deuda en común -hasta ahora siempre rechazada por Alemania- y la creación de un fondo de amortización para la deuda acumulada por los Estados antes y durante la crisis.

La intención de Van Rompuy es mantener un primer debate sobre estas iniciativas con los líderes, que según fuentes comunitarias podrían encargarle profundizar en los detalles de algunas de ellas de cara a la cumbre de diciembre.

También quedarán aparcados para esa cita los problemas de algunos países y sus diferencias sobre la supervisión bancaria única o la recapitalización directa, puntos clave de la estrategia de salida de la crisis, en especial para países como España, que desean romper el círculo entre las ayudas a los bancos y la deuda pública.

La situación financiera española, a priori, no será discutida de manera formal pese a los persistentes rumores sobre una posible solicitud de ayuda, han señalado fuentes comunitarias.