Un hombre que se refugió hoy en una casa de la zona central de Sao Paulo después de herir a tiros a tres personas se entregó a la Policía al cabo de casi nueve horas de negociaciones con las autoridades, informaron fuentes oficiales.

Cerca de 30 agentes de la Policía Militarizada de Sao Paulo mantuvieron rodeada la casa, ubicada en el barrio Aclimaçao, mientras las autoridades negociaron la rendición del agresor, que tenía otras dos armas en su poder

El hombre armado, identificado como Fernando Gouveia, de 32 años de edad, sufre esquizofrenia, dijeron portavoces de la Policía.

Gouveia disparó a un funcionario de Justicia, un enfermero y una psicóloga que habían ido a buscarlo esta mañana con una orden de internarlo, según las fuentes.

Los heridos fueron trasladados a un hospital cercano y se encuentran estables, explicó la Secretaría Municipal de Salud.

El portavoz de la Policía Militarizada, Marcelo Pignatari, afirmó a periodistas que Gouveia estaba solo dentro de la vivienda y no ofrecía peligro para nadie después del ataque.

"Nuestra preocupación, cuando él se entregó, fue tranquilizarlo y decirle que no tenía que ponerse nervioso y aceptó entonces ir a la casa del lado, se acostó en la camilla y el equipo médico constató que no estaba herido y entonces pudo ser esposado", relató Pignatari.