Los punteros del campeonato italiano, Juventus y Napoli, afilan las armas para el duelo más importante de la octava fecha de la Serie A de Italia, que se juega el fin de semana y que ya está rodeado de una polémica en torno del arquero Gianluigi Buffon.

Medios de prensa criticaron al arquero de la Juve y de la selección, al considerar que se perdió el partido del martes con Italia en la eliminatoria mundialista con el mero objetivo de evitar que un pequeño problema muscular se agravara y lo marginara del cotejo con los napolitanos.

Tras los últimos exámenes, antes del encuentro con Dinamarca, que Italia ganó 3-1, Buffon dijo que no estaba al 100%, solo al 70, y que era mejor no jugar.

La Juve espera que en estos pocos días recupere el 30% que le falta para alcanzar su mejor condición.

El estado en que regresen sus numerosos jugadores que participaron esta semana con sus respectivas selecciones, será fundamental en el resultado.

La Vecchia Signora se benefició también de la expulsión de su volante chileno Arturo Vidal en el partido que su selección perdió el viernes pasado 3-1 con Ecuador. Esa tarjeta roja le permitió volver antes a Italia porque no pudo jugar el martes contra Argentina, que se impuso 2-1 a Chile.

En cambio, el jugador en que el Napoli deposita sus posibilidades de llegar a las redes adversarias, el atacante uruguayo Edinson Cavani, llegaba apenas el jueves.

Cavani tiene solo 48 horas para recuperarse del largo viaje y de la doble derrota con su selección con Argentina y Bolivia, que ha puesto a Uruguay en riesgo de quedar fuera del Mundial de Brasil 2014.

Juventus y Napoli tienen 19 puntos, mientras el Milan, uno de los protagonistas del campeonato italiano, esta vez se encuentra relegado en la parte baja de la tabla de posiciones con solo siete unidades.

Tras casi dos meses desde su última lesión, el 22 de agosto, Alexandre Pato debería volver a jugar el sábado en el estadio Olímpico contra la Lazio.

El Milan espera que el atacante brasileño le saque las castañas del fuego, en su peor inicio de temporada de los últimos tiempos, con cuatro derrotas en los primeros siete partidos.

En cambio, el club milanés perdió de nuevo a Robinho, quien se lesionó el martes durante un entrenamiento.

El delantero estará unos diez días sin jugar por "un problema en el muslo derecho", la misma lesión que sufrió a fines de agosto y que le significó estar un mes fuera de las canchas.

El vicepresidente del Milan, Adriano Galliani, señaló el jueves que "Pato se está entrenando bien, pero como está afuera desde hace ya mucho tiempo, su regreso será gradual".

Por lo tanto, podría partir de la banca de las reservas y jugar solo una parte del encuentro.

El Milan visita a una Lazio brasileña, con Hernanes y Ederson.

Hernanes está disputando un gran campeonato y ya ha marcado cuatro goles además de uno en la Liga de Campeones de Europa. Ha manifestado su deseo de que estas buenas actuaciones le abran las puertas a la selección.

"Mi momento llegará, siento que soy uno que puede jugar en la selección", dijo.

Esa sería la misma aspiración de Ederson que ha marcado tres goles en el torneo nacional.

El técnico de la Roma, el checo Dzenek Zeman, deberá resolver el agudo problema que tiene con dos de las principales figuras del equipo, el volante Daniele De Rossi y el atacante argentino Pablo Daniel Osvaldo, marginados en el partido anterior por no esforzarse en los entrenamientos.

La nueva fecha del calcio se inicia el sábado con Juventus-Napoli y Lazio-Milan. El domingo jugarán Atalanta-Siena, Cagliari-Bologna, Chievo-Fiorentina, Genoa-Roma, Inter-Catania, Palermo-Torino, Parma-Sampdoria y Udinese-Pescara.