Un bengalí apresado en una trampa tendida por el FBI se había propuesto atacar uno de los blancos más protegidos de la ciudad de Nueva York: la Reserva Federal.

En una reunión realizada en septiembre con un agente encubierto que se hizo pasar por un extremista, Quazi Mohammad Rezwanul Ahsan Nafis le explicó que escogió la Reserva Federal "por razones operativas", según el legajo judicial. Nafis indicó además que sabía que causaría "un gran número de bajas, incluso mujeres y niños", agrega.

La bomba que le suministraron era falsa, pero las autoridades sostienen que la admiración de Nafis por Osama bin Laden y su aspiración al martirio eran genuinas.

Agentes del FBI arrestaron a Nafis, de 21 años, después que hizo varios intentos de detonar una supuesta bomba de 450 kilogramos (1.000 libras) dentro de un vehículo estacionado frente al edificio de la Reserva Federal el miércoles. El sospechoso cargaba un teléfono celular que supuso obraría como detonador.

El banco, situado en 33 Liberty St., es una de 12 sucursales en la nación que, junto con el Consejo de Gobernadores en Washington, integran el sistema de la Reserva Federal que funciona como el banco central de Estados Unidos. Es la entidad que establece las tasas de interés de referencia.

Docenas de gobiernos y bancos centrales mantienen una porción de sus reservas de oro en cajas de seguridad dentro de esos edificios. En años recientes tenía 216 millones de onzas troy de oro, o más de un quinto de las reservas monetarias de oro del mundo.

Como consecuencia, la Reserva Federal es uno de los edificios más protegidos de la ciudad.

Las autoridades dijeron que la trampa tendida al acusado nunca representó riesgo alguno. No hubo ninguna denuncia de que Nafis hubiese recibido instrucciones de ningún grupo terrorista. Pero resaltaron que el caso demuestra el valor de usar operaciones encubiertas para neutralizar a los extremistas.

"Intentar destruir un edificio importante y matar o herir a un gran número de peatones inocentes es tan grave como podría suponerse", afirmó Mary Galligan, directora interina de la oficina del FBI en Nueva York. "El acusado enfrenta consecuencias severas condignas".

La fiscalía dijo que Nafis vino a Estados Unidos con una visa estudiantil en enero para lanzar un ataque. En julio estableció contacto con un informante confidencial diciéndole que deseaba formar una célula terrorista y que admiraba al "jeque O", referencia a bin Laden, se afirman en el legajo judicial. Nafis vivía en Queens en ese entonces. El acusado después buscó garantías de un agente encubierto, que simuló ser un contacto de al-Qaida, de que el grupo terrorista apoyaría la operación.

Antes del intento, Nafis fue a un depósito para ayudar a armar la bomba utilizando material inerte, según el legajo.

Nafis compareció el miércoles ante un tribunal federal en Brooklyn acusado de intentar usar un arma de destrucción masiva y de intentar suministrar apoyo material a al-Qaida.