Si el abridor estelar Justin Verlander mojó la pólvora enemiga con sus lanzamientos, Delmong Young y Miguel Cabrera destacaron con el bate para ser los jugadores clave en el triunfo de los Tigres de Detroit, que quedan a un triunfo de conseguir un viaje a la Serie Mundial.

Verlander construyó desde el montículo el triunfo de los Tigres por 2-1 contra los Yanquis de Nueva York, dejando la serie por el banderín de la Liga Americana con números de 3-0.

Un triunfo más de los Tigres les permitirá ser protagonistas en el Clásico de Otoño contra los campeones de la Liga Nacional, banderín y boleto que disputan los Cardenales de San Luis y los Gigantes de San Francisco (1-1).

La novena de Detroit está buscando su primer título de Serie Mundial desde 1984.

Los Tigres intentarán el miércoles por la noche su segundo banderín en siete años cuando se juegue el cuarto duelo en su campo del Comerica Park, de Detroit, en donde el equipo local subirá de abridor a Max Scherzer, que tendrá de rival al estelar zurdo de los Yanquis, C.C. Sabathia.

"Ahora ya nos encontramos en una posición decente, pero nos falta terminar el trabajo", declaró Jim Leyland, el veterano manejador de los Tigres.

Esta vez Verlander hizo su trabajo al mojar la pólvora enemiga. El abridor permitió sólo dos sencillos en ocho episodios y un tercio, cuando le conectaron el japonés Ichiro Suzuki y el dominicano Eduardo Nunez.

"Tengo mucha fe en nuestro bullpen. Nuestro cerrador Phil Coke hizo un excelente trabajo en Nueva York, y ahora lo está haciendo aquí", subrayó Verlander.

El lanzador agregó que "estuve en aproximadamente 130 lanzamientos esta noche, y desde el principio de la jornada me sentí cómodo, presentía que haríamos un buen trabajo".

Verlander, el actual Jugador Más Valioso de la Liga Americana (MVP) y ganador del Cy Young, quedó a tres "outs" de convertirse en el primer lanzador en 24 años en lanzar blanqueadas consecutivas.

El último en hacerlo fue Orel Hershiser para los Dodgers de Los Ángeles en 1998, cuando blanqueó a los Mets de Nueva York en el séptimo juego de la serie por la Liga Nacional, y a los Atléticos de Oakland, en el segundo juego de la Serie Mundial.

Incluso el piloto de los Yanquis, Joe Girardi, elogió la labor del abridor de los Tigres. "Esta noche trabajamos bien con nuestros bates. Verlander consiguió sólo tres ponches, así que nosotros pegamos bien y tratamos de alcanzar base, pero debemos reconocer que cuando uno se enfrenta a Verlander, uno sabe que tiene enfrente a un gran rival".

Aún así Núñez, que reemplazó al lesionado capitán Derek Jeter, pegó batazo de cuatro esquinas y les rompió a los abridores de los Tigres una racha de 37 episodios sin permitir carrera limpia, la racha más amplia en una fase final en la era moderna del béisbol.

Por los Tigres, la batería estuvo a la altura de su lanzador, y la combinación de Young, que pegó jonrón, y Cabrera, que remolcó el triunfo, llevó a los Tigres al triunfo.

Young (2) hizo sonar nuevamente el bate al volarse la barda en el cuarto episodio, sin corredores en el camino, contra la serpentina del abridor Phil Hughes para darle movilidad a la pizarra.

Si Young mantuvo el poder en su bate, el rey de Triple Corona, Cabrera, que se fue de 3-1, sigue siendo protagonista con el bate y con doble a lo profundo entre los jardines derecho y central remolcó al guardabosques Quintin Berry con la carrera de la victoria en el quinto episodio, para sellar la pizarra.

Cabrera suma una racha de 16 juegos consecutivos en series de liga pegando de hit, y rompió un empate con el dominicano Manny Ramírez y Pete Rose.

A pesar de los cambios que ha hecho el piloto de los Yanquis, Joe Girardi, y de volver a mandar al banquillo a su antesalista Alex Rodríguez, su equipo pudo hacer poco para evitar el efecto de los bates oportunos y de poder de los Tigres.

El derrotado fue Phil Hughes en tres episodios, y los Yanquis sólo esperan una buena actuación de su estelar Sabathia, el miércoles, para continuar con vida dentro de la serie por el banderín de la Americana.