Una multitud de la ciudad boliviana de El Alto se manifestó hoy ante la embajada de Estados Unidos en La Paz para exigir que EE.UU. extradite al expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada para que sea juzgado en Bolivia, donde lo acusan de tener responsabilidad en la muerte de más de 60 personas en 2003.

Las miles de personas unieron con una marcha las ciudades de El Alto y La Paz, interrumpieron varias avenidas e hicieron mítines ante la legación diplomática que estuvo custodiada por decenas de policías antidisturbios, constató Efe.

"Estados Unidos no quiere extraditar al sanguinario que tanto dolor y daño ha causado a la población boliviana, en especial a la población alteña. Ahora renace esta furia, esta bronca. El tiempo no significa olvido y vamos a estar en constante estado de emergencia", declaró a los medios el dirigente vecinal de El Alto, Javier Ajno.

Los manifestantes hicieron estallar petardos lanzados contra el edificio de la delegación y su bandera, insultaron al presidente de EE.UU., Barack Obama, y quemaron varios afiches con la imagen de Sánchez de Lozada, pero los incidentes no pasaron a mayores.

La multitud reclama la extradición del exmandatario (1993-1997 y 2002-2003) para que sea juzgado en Bolivia por el delito de genocidio, del que está acusado formalmente por su presunta responsabilidad en la muerte de más de 60 personas durante la represión a una ola de protestas sociales en octubre de 2003.

Los disturbios fueron provocados por la oposición de varias organizaciones sociales a la decisión de Sánchez de Lozada de exportar gas hacia EE.UU. a través de un puerto de Chile, país con el que Bolivia perdió una guerra que le costó su salida al Pacífico.

Sánchez de Lozada renunció en una fecha como la de hoy hace nueve años y huyó hacia Estados Unidos, que el mes pasado rechazó la petición de extradición planteada por Bolivia en 2008.

Las manifestación se produce días después de que el presidente Evo Morales criticará con dureza a ese país e incluso afirmara que para los políticos, jefes de la policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia tener relaciones con esa legación "es como una caca".

Morales propuso el martes en El Alto que el 17 de octubre sea declarado como "Día de la Dignidad Nacional" porque, según dijo, este día escaparon del país los "masacradores y saqueadores", en alusión a la salida de Sánchez de Lozada y sus colaboradores.

Los defensores de Sánchez de Lozada han defendido siempre que su gobierno fue víctima de una conspiración en la que participó Morales con las protestas sociales y sostuvo que la justicia boliviana ha actuado sin independencia para su procesamiento.