El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, recibió hoy a los toreros Miguel Ángel Perera, Julián López "El Juli", Luis Bolívar, Sebastián Castella y Pepe Manrique, quienes le trasladaron su preocupación por la prohibición de celebrar corridas de toros en el coso bogotano.

Los diestros visitaron al mandatario en la Casa de Nariño, desde donde despacha y se recupera de su reciente operación de cáncer de próstata, para pedir que interceda ante el gremio para que se levante la prohibición impuesta por la Alcaldía de Bogotá.

"El Juli" dijo a periodistas que el objetivo de su entrevista con Santos era buscar el "apoyo a la cultura del toreo, a lo que significa el arte y la gente que vivimos y amamos esta profesión. Luchar por la libertad de poder ver los toros y hacer nuestra profesión".

Los reclamos de los matadores responden a una decisión que tomó el alcalde bogotano, Gustavo Petro, al principio de su gestión en enero de este año: la de rescindir el contrato de alquiler de la plaza de toros Santamaría a la Corporación Taurina de Bogotá.

De este modo pretendía garantizar que los espacios públicos de la capital colombiana se utilicen para actividades "de vida y no de muerte", como considera la celebración de corridas de toros.

Una corte administrativa regional falló el pasado 28 de julio que la Corporación Taurina debía acatar la orden de la Alcaldía y entregarle la plaza para que siga siendo usada con fines "culturales", lo que mantuvo hace una semana una decisión del Consejo de Estado, el máximo tribunal administrativo de Colombia.

El presidente de la Unión de Toreros de Colombia, Pepe Manrique, consideró en declaraciones a medios que la decisión de Petro es "ilegal" porque hay una ley que les protege desde el año 2004.

"Nunca nos había sucedido, nos la están quitando tajantemente, hay procesos legales que se deben cumplir", agregó.

Según los medios locales, el presidente colombiano se comprometió a preparar un proyecto de ley que declare las corridas de toros como patrimonio cultural, lo que Efe no pudo confirmar con fuentes oficiales.

La prohibición del alcalde Petro implica que la próxima temporada taurina de Bogotá, que se celebra tradicionalmente en enero, no tenga por el momento un escenario en que desarrollarse.

Una eventual cancelación de la feria puede causar pérdidas de 26.000 millones de pesos (unos 14,4 millones de pesos) a ganaderos, toreros y demás responsables de la "fiesta brava" colombiana.

El torero colombiano Luis Bolívar, por su parte, reivindicó su derecho a "ejercer la profesión dignamente" en su país.

"Pienso que la gran iniciativa para Colombia para proteger la fiesta de los toros, el respaldo del señor presidente ahora mismo sería fundamental", agregó.

La visita de los toreros responde a una carta que le enviaron el pasado 13 de agosto.