La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, inauguró hoy una hidroeléctrica en el norte del país y afirmó que su Gobierno continuará con una expansión "planificada y consistente" del sector energético.

"Este es un proyecto que pasa necesariamente por la cooperación entre el sector público y privado e invertimos no sólo en generación, sino también en redes de transmisión y distribución, por eso vamos a continuar persiguiendo esa expansión de forma planificada y consistente", declaró Rousseff en el acto inaugural.

La Hidroeléctrica de Estreito, en el límite entre los norteños estados de Maranhao y Tocantins, forma parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), con una capacidad de generar energía para cuatro millones de habitantes, según datos de la estatal Agencia brasil.

La obra contó con recursos por valor de 5.000 millones de reales (unos 2.500 millones de dólares), con más del 10 por ciento destinados a proyectos socioambientales para minimizar el impacto de la obra en los doce municipios aledaños.

"Estamos en la encrucijada que demuestra que es posible crecer y distribuir renta, mantener la austeridad y, al mismo tiempo, invertir, manteniendo los empleos incluso cuando la crisis golpea al mundo y nos afecta de alguna forma", apuntó la mandataria, quien volvió a defender la matriz hidroeléctrica sobre las demás.

De acuerdo con Rousseff, "desde el punto de vista ambiental es mucho mejor la energía hidroeléctrica y más segura desde el punto de vista de sus efectos y consecuencias que generar energía nuclear, pues no emite gases y eso significa que tenemos un proyecto de energía renovable".