Por segunda vez en la eliminatoria al Mundial de 2014, Inglaterra tuvo un resultado decepcionante, al igualar el miércoles 1-1 en su visita a Polonia, en un encuentro que debió posponerse la víspera luego que una lluvia torrencial anegó la cancha.

Kamil Glik anotó el gol del empate por Polonia mediante un cabezazo a los 70 minutos, después de que el arquero Joe Hart se equivocó en un intento por despejar con los puños un saque de esquina.

"No alcancé a llegar, y este amigo hizo un buen remate de cabeza", dijo Hart. "Es mi culpa, probablemente debí haber despejado con los puños o quedarme en el arco. No hice ninguna de las dos cosas y es probable que esto nos haya costado los puntos".

Wayne Rooney puso a los ingleses arriba en Varsovia, a los 31 minutos, cuando un tiro de esquina del capitán Steven Gerrard lo golpeó en un hombro, antes de que Lukasz Piszczek lo desviara hacia las redes.

Pero el ritmo de Inglaterra fue amainando, y Rooney se perdió una oportunidad de ampliar la ventaja, antes de que Glik lograra el empate, en una tarde deslucida de los ingleses.

"No creo que Wayne haya tenido uno de sus mejores días; estuvo también algo cansado", dijo el técnico inglés Roy Hodgson.

Inglaterra, que empató también en Wembley 1-1 ante Ucrania, tiene una ventaja de un punto sobre Montenegro en el Grupo H, pero ha disputado un partido más. El equipo de Hodgson suma dos triunfos y dos igualadas.

"Nos decepciona no llevarnos hoy los tres puntos", dijo Gerrard. "Nuestro total de puntos podría ser bastante mejor... pero no vamos a lamentarnos".

Los ingleses debieron esperar un día más por la lluvia intensa que se abatió el martes sobre el estadio, que cuenta con un techo retráctil, el cual no fue colocado. La tormenta dejó numerosos charcos en la cancha del Estadio Nacional, que tuvo un costo de 1.800 millones de zlotys (600 millones de dólares.

La cancha no estaba en buenas condiciones ni siquiera el miércoles, consideró Hodgson.

"Fue bastante difícil. Estaba húmeda y el balón no se movía bien", señaló.