Distintos funcionarios en Polonia debieron salir al paso de las críticas sobre por qué no corrieron el techo retráctil de un estadio, lo que habría impedido que se pospusiera el martes un partido de la eliminatoria mundialista contra Inglaterra por la anegación de la cancha.

El cotejo fue reprogramado para el miércoles.

La lluvia torrencial del martes dejó varios charcos en la cancha del Estadio Nacional, que tuvo un costo de 600 millones de dólares y cuenta con un techo retráctil. Pero el techo quedó descorrido en medio de lluvia que arreciaba.

De acuerdo con funcionarios del inmueble, la Asociación Polaca de Fútbol señaló que ninguno de los dos equipos, el representante de la FIFA ni el árbitro querían que se corriera el techo, pese a las condiciones meteorológicas, al considerar que la cancha tenía un buen drenaje.

El partido del miércoles se realizará bajo techo, pese a que brillaba el sol en Varsovia.