El exalcalde de Bogotá y excandidato presidencial Antanas Mockus pidió hoy al Gobierno colombiano que se cuide "de cierta ingenuidad" en el inicio del diálogo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), previsto para el próximo miércoles en Noruega.

"Una de las sospechas es que el actual proceso de paz, las FARC lo está buscando para revalidarse políticamente porque los últimos 10 años han ido en contra de ellos", afirmó Mockus en una entrevista con Efe.

Según el colombiano, quien participa de la Segunda Conferencia Regional de Comunidades Seguras para las Américas en Lima, las FARC "son muy poco populares" en su país y viven un momento de "deslegitimación" y "aislamiento político" como resultado combinado del Gobierno de Andrés Pastrana y Álvaro Uribe.

"Tal vez haya que cuidarse de cierta ingenuidad. Ojalá las conversaciones hubieran seguido siendo secretas porque ahora la tentación va a ser muy grande de competir por el respaldo político de la ciudadanía", enfatizó.

Para Mockus, la paz es necesaria después de casi 50 años de accionar del grupo armado, pero es un proceso complejo que debe enfocarse en no caer otra vez en la situación pasada.

"En Colombia todo el mundo quiere paz. Casi estamos dispuestos a perdonar lo que sea, a entregar algunas cosas, básicamente en el tema agrario, participación política y lo que más les puede preocupar a las FARC es que no haya riesgo para sus vidas", precisó.

A inicios de septiembre, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos anunció el inicio del diálogo entre su Gobierno y las FARC para la quincena de octubre y reveló que se sostuvo conversaciones exploratorias desde febrero en La Habana.

El jefe máximo de las FARC, Rodrigo León Londoño, conocido como "Timochenko", señaló esta semana que las conversaciones con el Gobierno colombiano se habían retrasado por dificultades logísticas.

Para Mockus, se debe evitar que el diálogo "se vuelva una feria de discursos" y señaló que "tiene optimismo de corazón y pesimismo de la cabeza" sobre el proceso de paz.

"Es Timochenko, el actual dirigente de las FARC, que se le nota una mayor vocación política y eso puede ser para bien pero también puede ser porque confían que en un proceso se puedan comunicar como en igualdad de condiciones con el Gobierno y podrían ganar con su habilidad parte del territorio que han perdido en los últimos 10 años", advirtió.