Las Fuerzas Armadas de Honduras pasaron hoy a órdenes del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en apoyo para las elecciones internas de partidos que se celebrarán el 18 de noviembre próximo en el país centroamericano.

La ceremonia de traspaso la encabezó el presidente hondureño, Porfirio Lobo, quien además es el comandante general de las Fuerzas Armadas, en una ceremonia en Tegucigalpa con la participación del ministro de Defensa, Marlon Pascua, oficiales, autoridades del TSE y otros invitados.

"Con mucho orgullo hacemos el traspaso constitucional (de las Fuerzas Armadas) al organismo electoral para que se desarrolle el proceso con la mayor transparencia, con la mayor participación", subrayó Lobo en su discurso.

Agregó que la institución castrense tiene el "mandato constitucional de subordinarse al Tribunal Supremo Electoral" para que cumpla con la misión de permitir el ejercicio libre y el derecho de los hondureños a escoger, dentro de un mes, a sus candidatos para las elecciones generales del 30 de noviembre de 2013.

Por mandato constitucional los militares hondureños no pueden ejercer el sufragio en ningún tipo de elecciones, pero tienen la obligación de apoyar al TSE con toda la logística y otra asistencia para garantizar la celebración de los procesos electorales.

El gobernante le reiteró a las autoridades del TSE su respaldo, no solamente como comandante general de las Fuerzas Armadas, sino también como político, "para colaborar en todo lo que sea necesario para que el ambiente del proceso interno en general sea de amplia y profunda cordialidad".

"Honduras necesita que profundicemos cada vez más la democracia, aún tenemos una deuda pendiente con aquellos grupos más vulnerables que los líderes tienen que ver en el proceso cómo lo facilitan", subrayó Lobo en alusión a los grupos étnicos que tienen poca representación en el Parlamento y otros círculos de poder.

En las elecciones internas del 18 de noviembre participarán solamente tres de los nueve partidos legalmente inscritos en Honduras, de los que cuatro fueron creados este año, a raíz del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente hondureño, Manuel Zelaya.

Los comicios internos no son obligatorios para los partidos, según la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas.

En las internas de este año solamente participarán el Partido Nacional, en el poder; el Partido Liberal, primera fuerza de oposición (ambos conservadores), y el izquierdista Libertad y Refundación (Libre), que lleva como precandidata única a la esposa de Zelaya, Xiomara Castro.

El exgobernante es coordinador general de Libre, que nació en el seno del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), movimiento que surgió tras el golpe de 2009.

Zelaya fue derrocado cuando le restaban siete meses para concluir su mandato de cuatro años, por promover una consulta popular orientada a reformar la Constitución, desoyendo impedimentos legales.