El primer ministro chino, Wen Jiabao, adelantó hoy que la economía del gigante asiático "ha comenzado a estabilizarse y a experimentar cambios positivos en el tercer trimestre".

Las declaraciones de Wen se producen un día antes de que se publiquen las esperadas cifras macroeconómicas de ese periodo, en las que los analistas vaticinan una ralentización de dos décimas, del 7,6 al 7,4 por ciento.

Citado por la agencia oficial Xinhua, el jefe de Gobierno señaló que China "todavía se enfrenta a dificultades considerables en el último trimestre", pero que el Gobierno "confía en lograr sus metas económicas y de desarrollo social".

Pekín se ha fijado un crecimiento anual de su PIB del 7,5 por ciento para todo 2012.

Tras crecer un 8,1 por ciento en el primer cuarto de 2012 y un 7,6 en el segundo, hay gran expectación por el indicador del tercer trimestre que mañana publica el Buró Nacional de Estadísticas, con el fin de ver si la segunda economía mundial continúa en fase de ralentización (iniciada a finales de 2010) o cambia a un periodo expansivo.

Casi todos los analistas parecen de acuerdo en que el crecimiento de julio-septiembre podría ser del 7,4 por ciento, dos décimas menos que en el anterior trimestre, lo que marcaría un nuevo mínimo de los últimos tres años y aumentaría la preocupación en los mercados.

Los observadores se apoyan en varios indicios para predecir este nuevo freno del crecimiento, como el hecho de que la producción industrial china se mantiene en fase de contracción (según los indicadores oficiales y el seguimiento mensual que al respecto lleva a cabo el banco HSBC).

El hecho de que Pekín no haya llevado a cabo en el pasado trimestre ninguna bajada del coeficiente de caja de los bancos y el leve recorte de los tipos de interés (0,33 puntos, en julio) también mueven a pensar en que continúe disminuyendo el ritmo de crecimiento de China, según estos análisis.

Sin embargo, las palabras de Wen rodean de incertidumbre estas predicciones. También ha de tenerse en cuenta la intensa inyección de capital que Pekín ha llevado a cabo en meses pasados, a través de la recompra de deuda.

Los mercados esperan con ansiedad las cifras de mañana, ya que China es todavía la que más crece de las grandes economías, en contraste con la pertinaz recesión en la Unión Europea, las bajas cifras de crecimiento en EEUU y los problemas de otras potencias emergentes (India, Brasil) para mantener su crecimiento.