El presidente francés, François Hollande, insistió en que España debe conocer las "condiciones precisas" para recibir la ayuda europea, y en que no deberían añadirse más a las fijadas en la cumbre de finales de junio, al mismo tiempo que defendió de nuevo el recurso a los eurobonos.

"España debe poder conocer las condiciones precisas para acceder a la financiación prevista por el Consejo Europeo del 28 de junio. Y no hay que cargar más la barca", señaló Hollande en una entrevista publicada hoy por varios periódicos europeos, entre ellos el francés "Le Monde".

Insistió en la necesidad de "dar una perspectiva más allá de la austeridad" y ofrecer un mensaje de esperanza a españoles y portugueses, "que pagan caro los desarreglos cometidos por otros".

También puso el acento en que hay que evitar la división, en que Francia constituye el vínculo entre la Europa del norte y la del sur y, a las preguntas insistentes sobre las resistencias de Alemania, se negó a responsabilizarle directamente.

No obstante, indicó que no son sólo los alemanes los que contribuyen al esfuerzo de solidaridad europeo -"es falso"- aunque dijo entender su sensibilidad por poder controlar las ayudas.

"El que paga debe controlar, el que paga debe sancionar. Estoy de acuerdo. pero la unión presupuestaria debe estar coronada por una mutualización parcial de las deudas, a través de los eurobonos", argumentó.

Hollande, que en ningún momento se pronunció sobre si España debería solicitar el rescate, defendió frente a las reticencias de Berlín, el mecanismo propuesto por el Banco Central Europeo (BCE) para intervenir en favor de los países sometidos a la presión de los mercados por su deuda.

Recordó que el BCE actuará en virtud de las decisiones del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), y aseguró que no hay riesgo de hiperinflación.

"El BCE no creará moneda cuando acuda en apoyo de los países deudores. Hará más eficaz la política monetaria", señaló antes de añadir que le parece bien que los Parlamentos puedan autorizar los fondos que se vayan a dedicar, "pero no hay tiempo que perder".

El presidente francés dijo estar convencido de que la zona euro está "cerca, muy cerca" de la salida de la crisis porque en la cumbre de junio se tomaron las buenas decisiones.

Ahora -insistió- de lo que se trata es de aplicarlas "rápidamente", y eso pasa en primer lugar por "arreglar definitivamente la situación de Grecia".

Igualmente dijo que hay que responder "a las demandas de los países que han hecho las reformas esperadas y que deben poder financiarse a tipos de interés razonables", así como poner en marcha la unión bancaria.

"Quiero que todas esas cuestiones estén solucionadas de aquí a finales de año", subrayó, antes de apostillar que las reformas de los mecanismos de decisión y de la profundización de la integración serán los grandes temas de comienzos de 2013.