El presidente francés, François Hollande, se pronunció hoy a favor de que los países de la zona euro con excedentes estimulen su demanda interna para ayudar a los que atraviesan mayores dificultades, que no pueden abandonar el rigor presupuestario debido a la crisis de sus deudas soberanas.

"Los países con excedentes deben estimular su demanda interna con un aumento de los salarios y con una reducción de los impuestos: es la mejor expresión de su solidaridad", declaró Hollande en una entrevista publicada hoy por varios diarios europeos, entre ellos el francés "Le Monde".

El presidente francés no dijo cuáles son esos países, pero queda claro en la entrevista que Francia no, puesto que reiteró su objetivo de reducir el déficit al 3 % del Producto Interior Bruto (PIB) en 2013, así como el de llegar al "déficit cero" en 2017.

Lo justificó porque la deuda pública francesa aumentó del 62 % del PIB al 90 % durante el mandato de su predecesor, el conservador Nicolas Sarkozy (2007-2012), y "prolongar esa tendencia no sería sostenible", en particular para lograr una armonización de los tipos de interés que pagan los diferentes países de la zona euro.

El líder socialista francés se reafirmó en sus argumentos para estimular el crecimiento económico en la zona euro porque "si no damos un nuevo aliento a la economía europea, las medidas de disciplina no tendrán traducción efectiva".

Sus dos principales recetas, además de estimular la demanda de los países con excedente, son restablecer la confianza y poner en marcha el plan de crecimiento acordado en la cumbre europea de finales de junio.

Sobre la confianza, a su juicio depende de solucionar lo más rápido posible "el caso griego" y la financiación de las deudas de "los países bien gestionados".

Y sobre el plan de crecimiento, señaló que aunque los 120.000 millones de euros pueden parecer poco para algunos, "lo que cuenta es que ese dinero se gaste rápido y bien", y añadió que se puede "ir más lejos y movilizar recursos suplementarios", sin dar más detalles.