La conmemoración en Miami (EEUU) desde el jueves del bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812 es el reconocimiento de un texto que "puso limitaciones al poder y estableció garantías individuales", dijo hoy a Efe Guillermo Lousteau, presidente del Instituto Interamericano por la Democracia.

Lousteau es miembro del comité organizador de un encuentro de dos días en el que se abordará el legado y los aspectos históricos y jurídicos del texto constitucional español.

"La gran lección de la Constitución de Cádiz es la limitación del poder y el establecimiento de garantías individuales, de libertad de expresión y del debido proceso", destacó Lousteau.

Ese es, en esencia, el espíritu que alumbró la Constitución de Cádiz, conocida como "La Pepa", "la primera Constitución que queda claramente señalada como liberal" y donde aparece por primera vez esa palabra como sustantivo, agregó el también director del Centro Cultural Argentino de Miami.

El seminario, titulado "Homenaje al bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812", está auspiciado por la Fundación España Florida 500 Años, cuyo propósito es destacar la magnitud de la aportación española a la historia de Florida y al nacimiento de Estados Unidos.

El cónsul de España en Puerto Rico, Eduardo Garrigues, quien también participará en este foro, destacó a Efe que "La Pepa" subraya la importancia de la presencia española en Florida y todo Estados Unidos, un legado no suficientemente conocido por el gran público.

Garrigues, impulsor de la Fundación Consejo España-EEUU, explicó que la Constitución de Cádiz tuvo influencia en todo el continente americano y que a la ciudad española acudieron para tomar parte en la elaboración del texto diputados del actual territorio estadounidense, en concreto de Puerto Rico, Nuevo México y Texas, y de forma indirecta Florida.

Un hecho fundamental es que el texto constitucional fija que "la Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios", es decir, agregó Lousteau, "por vez primera se reconoce a las colonias americanas como parte de la nación española".

En opinión del presidente del Instituto Interamericano por la Democracia (IID), la conmemoración en Miami del bicentenario de la Constitución de Cádiz es una buena oportunidad para constatar la "increíble influencia que ha tenido en América Latina, pese a la corta vida que tuvo".

Lamentó, no obstante, que en Latinoamérica se haya perdido de vista el origen de esta Constitución y lo que significó para la defensa de la libertad.

"Todavía la gente no comprende lo importante que fue la Constitución de Cádiz; no han entendido bien lo que ha aportado", agregó.

Por eso, estas jornadas quieren ser una oportunidad para recordar que la libertad es un bien precioso y que las personas y ciudadanos "tienen derechos por encima de los gobernantes todopoderosos", dijo a Efe Raúl Valdés-Fauli, miembro del comité organizador, junto con Lousteau y la cónsul general de España en Miami, Cristina Barrios.

En ese sentido, esta conferencia es un magnífico pretexto, afirmó, para recordar a los gobiernos argentino, venezolano, boliviano y ecuatoriano, "por no decir cubano", que "existen derechos de las personas por encima de los gobernante omnipotentes".

El texto constitucional es, así pues, "una lección de civismo" y, al mismo tiempo, un "modelo" para Latinoamérica de "cómo reaccionar ante situaciones adversas" y defender la libertad tan arduamente conquistada.

El seminario contará con la presencia de reconocidos historiadores y especialistas en derecho constitucional, será inaugurado por el ex presidente del Gobierno español José María Aznar y lo clausurará el ex presidente uruguayo Luis Alberto Lacalle.