El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, condecoró hoy con la Orden Francisco Morazán en el Grado de Gran Cruz, Placa de Plata, al embajador de Canadá Neil Reeder, por el apoyo de su país durante la crisis política derivada del golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

"Para mí es un alto honor poder condecorar a un hombre que lo merece mucho y que el pueblo hondureño reconozca la ayuda que ha prestado al país", expresó Lobo al momento de galardonar a Reeder en la Casa Presidencial en Tegucigalpa.

El diplomático canadiense ejerce sus funciones en Costa Rica, pero es concurrente para Honduras y Nicaragua.

Lobo recordó que el embajador canadiense contribuyó a la reinserción de Honduras a la comunidad internacional, que aisló al país tras el golpe de Estado contra el entonces presidente Manuel Zelaya, en 2009.

Reeder también contribuyó al funcionamiento de la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional (CVRN) que indagó sobre lo ocurrido en Honduras antes, durante y después del golpe de Estado e hizo recomendaciones para que hechos de esa naturaleza "no se repitan".

El dignatario hondureño repasó las buenas relaciones comerciales y de inversión entre su país y Canadá, destacando que representan "un mercado muy sólido", en el marco de un tratado de libre comercio.

Reeder agradeció el reconocimiento del Gobierno de Honduras y dijo que su país no está "para castigar o buscar culpables", sino "para ayudar en momentos de transición".

"El objetivo de Canadá es dar y promover soluciones, y en este momento el proyecto es trabajar con Honduras para buscar una solución que engrandezca a esta nación", agregó.

Además, Reeder recordó que Canadá formó parte de la CVRN a través del diplomático Michael Kergin.