Las delegaciones del Gobierno colombiano y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tienen prevista hoy su llegada a Oslo para instalar al día siguiente la mesa de negociaciones de paz.

El acto formal se realizará en el hotel Hurdal, a las fueras de Oslo, que será el escenario de una rueda de prensa, pero no de las conversaciones previas que mantengan las partes, según ha informado el Ministerio de Exteriores de Noruega.

Los representantes del Gobierno colombiano partieron del aeropuerto militar de Catam, en Bogotá, hacia las 15.30 hora local (20.30 GMT) de ayer.

Hasta ahora no hay confirmación de la salida de los negociadores de la guerrilla desde Cuba, pero el periodista colombiano Carlos Lozano, cercano a las FARC, informó en su cuenta de Twitter ayer del inicio del viaje.

El Gobierno colombiano y la guerrilla habían confirmado antes en un comunicado conjunto que la apertura oficial del proceso se retrasaba un día, hasta el jueves.

El encuentro en Oslo tendrá dos momentos claves: una reunión hoy a puerta cerrada, donde se definirán detalles logísticos, sobre todo de las posteriores reuniones en La Habana; y la rueda de prensa de mañana, en la que se dará por comenzada la segunda fase del proceso.

Así lo explicó ayer antes de partir en Bogotá el jefe del equipo negociador, el exvicepresidente Humberto de la Calle, quien expresó su sentimiento de "esperanza" y de "optimismo moderado".

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de regreso a la escena pública tras ser operado de un cáncer de próstata, reiteró horas después que con este proceso busca cerrar el conflicto armado que vive el país desde hace medio siglo.

Con la partida de las dos delegaciones se despeja el panorama de cara a las reuniones de Oslo, adonde se esperaba que hubieran llegado el domingo, un retraso por razones logísticas que obligó a aplazar un día el encuentro, como admitieron las partes.

Entre las causas de la demora, el líder máximo de la guerrilla, alias "Timochenko", citó hace dos días en una entrevista un retraso por parte de las autoridades judiciales para levantar las órdenes de captura contra los delegados de las FARC, que según confirmó la Interpol a Efe, ya quedaron suspendidas.

El Gobierno y las FARC asumieron el compromiso de entablar este diálogo de paz el pasado 26 de agosto en La Habana, mediante el llamado "Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera".

El acuerdo, que no incluye un alto el fuego previo, fue firmado tras seis meses de unas "conversaciones exploratorias" y secretas que tuvieron lugar en Cuba, país donde también se desarrollarán las negociaciones después de la inauguración en Oslo.

Cuba actúa además como garante del proceso, al igual que Noruega, mientras que Venezuela y Chile fueron designados acompañantes.