El Gobierno colombiano se comprometió hoy a apoyar a un grupo de toreros que presentará un proyecto para declarar la tauromaquia como patrimonio cultural, confirmó a Efe el presidente de la Unión de Toreros del país andino, Pepe Manrique.

El mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos, se reunió con Manrique y los toreros Miguel Ángel Perera, Julián López "El Juli", Luis Bolívar y Sebastián Castella en la Casa de Nariño, para escuchar sus quejas sobre la prohibición de la Alcaldía de Bogotá de celebrar corridas de toros en el coso de la ciudad.

"El Gobierno nos va a guiar y apoyar para presentar un proyecto al Ministerio de Cultura para proclamar la fiesta brava como patrimonio cultural", detalló por teléfono Manrique al destacar que a la reunión también asistió la titular de esa cartera, Mariana Garcés, y la alta consejera para los asuntos de Bogotá, Gina Parody.

Manrique explicó que en las próximas ferias taurinas de las ciudades colombianas de Cali, Medellín, Manizales y Duitama, que comenzarán a finales de año, la Unión de Toreros recogerá firmas para respaldar este proyecto.

"El Juli" dijo a periodistas que el objetivo de su entrevista con Santos era buscar el "apoyo a la cultura del toreo, a lo que significa el arte y la gente que vivimos y amamos esta profesión. Luchar por la libertad de poder ver los toros y hacer nuestra profesión".

Los reclamos de los matadores responden a una decisión que tomó el alcalde bogotano, Gustavo Petro, al principio de su gestión en enero de este año: la de rescindir el contrato de alquiler de la plaza de toros Santamaría a la Corporación Taurina de Bogotá.

De este modo pretendía garantizar que los espacios públicos de la capital colombiana se utilicen para actividades "de vida y no de muerte", como considera la celebración de corridas de toros.

Una corte administrativa regional falló el pasado 28 de julio que la Corporación Taurina debía acatar la orden de la Alcaldía y entregarle la plaza para que siga siendo usada con fines "culturales", lo que mantuvo hace una semana una decisión del Consejo de Estado, el máximo tribunal administrativo de Colombia.

La prohibición del alcalde Petro implica que la próxima temporada taurina de Bogotá, que se celebra tradicionalmente en enero, no tenga por el momento un escenario en que desarrollarse.

"El plan b de la Corporación Taurina es no dejarnos sacar de Bogotá", afirmó en declaraciones a Efe el gerente de esa entidad, Felipe Negret, para quien no existe otra alternativa que celebrar las corridas de toros en la plaza de Santamaría.

Negret dijo que, además de las eventuales pérdidas para el gremio, estimadas en 26.000 millones de pesos (unos 14,4 millones de dólares), "se sumarían numerosas pérdidas laborales y sociales" y una tradición que en Bogotá tiene un arraigo de 80 años.