El Gobierno de EE.UU. se mostró hoy alarmado por la escalada de violencia entre Siria y Turquía y aseguró que sigue evaluando la posibilidad de imponer una zona de exclusión aérea sobre el país que gobierna Bachar Al Asad.

En su conferencia de prensa diaria, la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, expresó su inquietud por el bombardeo turco de hoy sobre territorio sirio, en represalia por el lanzamiento por los sirios de un obús que impactó en suelo turco.

"Los turcos han dejado muy claro que responderán rotunda y proporcionalmente cada vez que reciban un ataque del otro lado de la frontera. Esto es extremadamente peligroso y subraya lo que hemos advirtiendo sobre el peligro de que este conflicto sobrepasara las fronteras", apuntó Nuland.

La portavoz subrayó que el régimen sirio está "acelerando la brutalidad de sus tácticas", por lo que Estados Unidos no ha descartado la posibilidad de imponer una zona de exclusión aérea, como ocurrió en el caso de Libia y como han demandado varios congresistas estadounidenses.

"Seguimos mirando todas las opciones. (La secretaria de Estado, Hillary Clinton), ha dicho que seguimos hablando con nuestros aliados sobre cómo, qué, por qué y qué elementos formarían parte de estas cosas que se han propuesto, incluida una zona de exclusión aérea, pero aún no hemos tomado decisiones", explicó.

Hasta ahora, EE.UU. ha respondido al conflicto con 132 millones de dólares en ayuda humanitaria y casi 45 millones en asistencia "no letal" a la oposición política no armada dentro y fuera del país, aunque según algunos informes, también ayuda a ingresar armas para los rebeldes en Siria a través de terceros países.

En las últimas semanas, varios obuses han caído en la zona oriental de Turquía, mientras que otros han impactado alrededor de Akçakale, en la provincia de Sanliurfa, donde el 3 de octubre murieron cinco personas por un proyectil similar.

Desde entonces, Turquía ha dado orden de responder cualquier disparo que alcance su territorio, y según han indicado fuentes del Gobierno a Efe, esta táctica ha conseguido alejar los combates de la frontera.