Un ciudadano de Bangladesh que vino a Estados Unidos a librar una guerra santa fue arrestado el miércoles en un elaborado plan del FBI después de que intentó hacer estallar un supuesto coche bomba frente al edificio de la Reserva Federal, a pocas cuadras del Centro Mundial de Comercio en Manhattan, dijeron las autoridades

Antes de tratar de perpetrar el presunto ataque terrorista, Quazi Mohammad Rezwanul Ahsan Nafis, de 21 años, fue a un depósito para fabricar la bomba de unos 453 kilogramos (1.000 libras) usando explosivos inertes entregados por agentes federales, según el auto de acusación penal. Asimismo le pidió a un agente encubierto que grabara un video con una declaración donde decía "no nos detendremos hasta que consigamos la victoria o el martirio", indicaron autoridades federales.

Los agentes arrestaron a Nafis, que empuñaba un teléfono celular convencido de que estaba adaptado como detonador, después de que hizo varios intentos de volar la falsa bomba que había colocado dentro de un vehículo estacionado junto a la Reserva Federal, dijo la acusación.

Las autoridades destacaron que el plan nunca puso en riesgo a nadie. Sin embargo, destacaron que el caso demostraba lo valioso que eran los planes encubiertos a fin de neutralizar a jóvenes extremistas deseosos de atentar contra los estadounidenses.

"Intentar destruir un edificio importante o matar o dejar inválidos a numerosos inocentes transeúntes es tan grave como la imaginación pueda permitir", destacó Mary Galligan, subdirectora de la oficina del FBI en Nueva York. "El acusado enfrenta graves consecuencias", agregó.

Nafis compareció en un tribunal federal en Brooklyn acusado de intentar el uso de un arma de destrucción masiva y de intento de dar material en apoyo de al-Qaida. Vestido con una camiseta de color marrón y jeans negros, se ordenó la detención del acusado sin derecho a fianza. Su abogado no hizo declaraciones al salir del tribunal.

El acusado había buscado que un agente encubierto que se hizo pasar por un contacto del grupo al-Qaida le diera garantías de que el grupo terrorista iba a darle apoyo en la operación.

"Algo que deseo hacer es preguntarte es si lo que estoy haciendo está bajo al-Qaida", dijo Nafis en una conversación que sostuvo en un cuarto de hotel en Queens la cual fue grabada, dice el documento judicial.

En una reunión que tuvo en septiembre en el mismo hotel, Nafis "confirmó que estaba dispuesto a suicidarse durante el ataque, pero indicó que deseaba viajar a Bangladesh a ver a su familia por última vez a fin de dejar su asuntos en orden", según los documentos.

Sin embargo, no hay pruebas de que Nafis hubiera recibido entrenamiento o dirección directa del grupo terrorista.

La fiscalía dijo que Nafis viajó a Estados Unidos con una visa de estudiante en enero a fin de realizar el ataque. En julio se puso en contacto con un informante, a quien le dijo que deseaba formar una célula terrorista, según los documentos. Nafis vivía en Queens.

Las autoridades indicaron que Nafis propuso varios lugares para su ataque, incluyendo la Bolsa de Valores de Nueva York, y que en una carta escrita donde se adjudica la responsabilidad por el atentado que iba a realizar en la Reserva Federal dijo que quería "destruir a Estados Unidos".

El banco en Nueva York es una de las 12 sedes a lo largo del país que, junto con la Junta de Gobernadores en Washington, integran el sistema de la Reserva Federal que funge como banco central del país y es el encargado, entre otras cosas, de establecer las tasas de interés.