El secretario general de la ONU, Ban ki-moon, alabó hoy el trabajo de la Corte Penal Internacional (CPI) para garantizar que no queden impunes los crímenes de guerra y contra la humanidad que se cometen en el mundo e hizo un llamamiento al Consejo de Seguridad para que siga apoyando su trabajo.

"El Consejo puede ser de gran ayuda para la CPI garantizando que cuenta con el necesario nivel de cooperación de los Estados miembros y por eso ambos deben explorar mecanismos para complementarse y beneficiarse del trabajo de cada uno", dijo Ban durante un debate en el máximo órgano de decisión de la ONU sobre el papel del tribunal.

El máximo responsable de Naciones Unidas afirmó que cuando se trata de paz y justicia "vivimos en un mundo nuevo", ya que los gobernantes y señores de la guerra que cometen "atrocidades" no podrán aprovecharse de su poder para "lograr una amnistía y quedar impunes" gracias al trabajo de la CPI.

Así, tras destacar que el Consejo de Seguridad ha tenido un "papel central" en esta nueva era de rendición de cuentas ante los casos de genocidios y crímenes contra la humanidad, mencionó en concreto los tribunales para la antigua Yugoslavia, Ruanda o Líbano así como la Corte Especial para Sierra Leona.

Coincidiendo con el décimo aniversario desde la entrada en vigor del Estatuto de Roma, representantes de más de medio centenar de delegaciones internacionales se dieron hoy cita en la sede de Naciones Unidas para intercambiar experiencias y opiniones sobre la marcha de la Corte.

La CPI es complementaria a las jurisdicciones penales nacionales y sólo puede actuar cuando las cortes nacionales no puedan o no quieran hacerlo, y su jurisdicción no es retroactiva y sólo está facultada para investigar situaciones ocurridas a partir de la entrada en vigor del Estatuto de Roma en 2002.

"Mientras la contribución de la CPI es través de la justicia, no de la construcción de paz, su mandato tiene una gran relevancia para la paz, y las peores pesadillas de la humanidad se sitúan a mitad de camino entre nuestro mandato y el del Consejo", afirmó el presidente de la CPI, el juez Sang-Hyun Song.

Creada en 2002, la CPI investiga en estos momentos presuntos crímenes en Uganda, Sudán, República Democrática del Congo, Libia, Costa de Marfil y Kenia, y también ha abierto investigaciones preliminares en Afganistán, Georgia, Colombia, Guinea, Palestina, Honduras, Corea y Nigeria.