Las revueltas que piden el fin de la monarquía en Baréin para dar paso a mayor libertad política y respeto a los derechos humanos "son incómodas e inoportunas para los países árabes y occidentales", afirmó hoy a Efe la portavoz del Centro para los Derechos Humanos de Baréin, Maryam Alkjawaya.

En representación de los defensores de los Derechos Humanos en su país, Alkjawaya recogió hoy en Lima una distinción a los esfuerzos de este grupo durante la clausura de la Séptima Asamblea por la Democracia, que reunió en Lima a más de 500 activistas procedentes de más de cien países.

La bareiní argumentó que a la comunidad internacional no le interesa el triunfo de la revolución en su país por "su influencia en el resto de países del Golfo Pérsico y de la región, y por la importancia de sus exportaciones de petróleo para la región occidental".

"Eso es lo que hace a Baréin diferente. Mientras otros países han tenido un gran apoyo internacional, a nosotros nos ignoran enormemente. No hubo ningún escándalo ni condena internacional cuando los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Qatar enviaron tropas para ayudar al Gobierno a permanecer en el poder", apuntó.

Alkjawaya comentó que "muchos en Baréin se sienten ignorados y olvidados por la comunidad internacional" ante una situación de "gran represión hasta el punto de que ayer mismo arrestaron a cuatro personas por escribir en Twitter".

La activista rechazó el término de 'primavera árabe' para denominar a las revueltas que se dieron desde 2010 en Oriente porque "no son solo exclusivas del mundo árabe y la palabra 'primavera' embellece los horrores que ocurren en estos países donde hay muertes y desgracias en la lucha por la libertad".

"En Baréin la población está pagando un precio muy alto por salir todos los días a pedir sus derechos. Algunos han perdido la vida, otros han sido torturados o encarcelados y otros se han quedado sin empleo", agregó.

Sin embargo Alkjawaya recordó que "ningún Gobierno puede durar más que la gente y al final el pueblo ganará porque decidió cambiar y persistirá en ello hasta conseguirlo. Debe ser un esfuerzo sin descanso a lo largo de muchos años", sentenció.

La bareiní lamentó, además, que las minorías extremistas musulmanas sean utilizadas para generalizar a todos los países que profesan esta religión y razonó que "sus poblaciones están preparadas para la democracia y Derechos Humanos".

"Evidentemente habrá problemas y diferencias religiosas porque se trata de un proceso largo y quizás Túnez necesite tener un gobierno islámico para que la gente se percate que no es lo que quiere. Nada es perfecto de la noche a la mañana", añadió.

Junto al Centro para los Derechos Humanos de Baréin también fue reconocida en Lima la labor del movimiento pro democracia en Cuba, representado por el ex preso político Regis Iglesias, y la de la defensa de los derechos de las minorías sexuales en el mundo, representada por el Movimiento Homosexual de Lima (MOHL).