El presidente sirio, Bachar al Asad, ordenó hoy la celebración de elecciones legislativas complementarias el 1 de diciembre en cinco provincias, entre ellas Alepo e Idleb, escenario de fuertes combates entre el ejército y los rebeldes.

Un decreto presidencial, difundido por la agencia estatal de noticias siria, Sana, explicó que los comicios se efectuarán para completar los cinco escaños vacantes del Parlamento sirio, que fue elegido el pasado mayo.

La votación se celebrará en dos circunscripciones de Alepo y en una en Idleb, en el norte de Siria, así como en una de Hama y otra de Al Hasaka, situadas en el centro y noreste del país, respectivamente.

El texto no aclara los motivos por los que quedaron vacantes los citados escaños, aunque por lo menos en una circunscripción de Alepo se debe a la deserción de la diputada Ijlas Badaui el pasado julio.

La agencia también informó de que las Fuerzas Armadas lograron abatir a "decenas de terroristas", como se refiere a la oposición armada, e incautarse de cantidades indeterminadas de armas en las ciudades de Alepo y Homs, y en aldeas de Idleb.

En el barrio de Bustan al Basha de Alepo, las tropas sirias mataron a decenas de terroristas y destruyeron unos doce vehículos dotados con ametralladoras Doshka, además de un blindado con una lanzadora de cohetes de fabricación local.

Por su parte, los grupos opositores denunciaron que las tropas del régimen prosiguen con sus bombardeos contra varias provincias, en especial Deir el Zur (este), Damasco y su periferia, Alepo e Idleb.

En Deir el Zur, los Comités de Coordinación Local y la Comisión General de la Revolución Siria informaron que los bombardeos aéreos contra la localidad de Mayadin causaron una veintena de muertos, en su mayoría menores.

Mientras, en Al Raqa, fronteriza con Turquía, se registraron una explosión y duros enfrentamientos entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales, según estos grupos.

Los Comités y la Comisión elevaron la cifra de víctimas en esta jornada a más de setenta, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos documentó la muerte de medio centenar de civiles y rebeldes, así como de una veintena de efectivos de las tropas gubernamentales.

Este último grupo indicó que entre los fallecidos en la periferia de Damasco figuran siete insurgentes, que perecieron en combates con el ejército leal al presidente Bachar al Asad, que tuvieron lugar en las aldeas de Al Hama y Yesrin.

La crisis que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 25.000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en los países vecinos, según Naciones Unidas.