El "regreso del Estado" en Latinoamérica ayudará a establecer políticas sociales y disminuir la desigualdad, dijo hoy el subsecretario general de la ONU y director para la región del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Heraldo Muñoz.

En una entrevista con Efe en la capital mexicana, el diplomático chileno explicó que "por primera vez en mucho tiempo, el Estado está de regreso en América Latina", lo que permitirá llevar a cabo "políticas sociales sostenidas" en el tiempo que "trasciendan" a los Gobiernos y, de esta forma, se conviertan en "políticas de Estado".

"Hoy la gente demanda más Estado para reducir la pobreza, el crimen, tener mejor salud y educación", indicó Muñoz tras recordar que durante los años 90, por el llamado Consenso de Washington, el poder estatal era visto como parte del problema.

El lema era "Estado mínimo, mercado máximo", lo que "llevó a un incremento de la desigualdad", agregó en la víspera del Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza.

"El mercado seguramente no se va a interesar en los más pobres, en los que no tienen seguro de salud, en las escuelas públicas, etc, y creo que ha sido el fracaso del neoliberalismo el que ha llevado a que hoy gobiernos de derechas, centro e izquierdas aboguen por un Estado mucho más activo, presente y vigoroso", afirmó.

Entre sus principales retos, mencionó la desigualdad, la calidad de la educación, el aumento de la inversión en ciencia y tecnología para tener valor agregado en las exportaciones, el acceso universal a la salud, el empleo o la seguridad ciudadana.

Aunque destacó los "enormes avances" que se han hecho para reducir la pobreza en la región, que han permitido a 51 millones de personas ascender a sectores de la clase media, según cifras del PNUD, Muñoz alertó de que "América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo".

De casi 600 millones de habitantes de la región, unos 174 millones viven en la pobreza, 73 millones de ellos en la extrema pobreza, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Además de la económica, existe desigualdad de género, con diferencias salariales entre hombres y mujeres, así como étnica y territorial, por lo que Muñoz instó a que sea "la prioridad de la agenda política de los países latinoamericanos".

Para ello, abogó por la implementación de "reformas tributarias que permitan obtener los recursos", pues actualmente las estructuras tributarias en la mayor parte de la región son "regresivas", con impuestos al consumo, en lugar de sistemas con impuestos directos a la propiedad, explicó.

"La presión tributaria es relativamente baja para lo que se requiere en la región. Si queremos invertir en educación, salud, en equiparar el campo de juego, tenemos que hacer reformas tributarias, evitar la evasión y hacerlo mediante el consenso", aseveró.

Sobre el estado de la democracia en la región, el subsecretario de la ONU señaló que ha experimentado una mejora y está actualmente en el periodo más largo de la historia de elecciones de autoridades mediante el voto, aunque advirtió que "falta mucho por hacer".

"Si bien es cierto que hemos mejorado en cuanto a la democracia electoral, hay problemas de calidad, no podemos sentirnos satisfechos (...), de frustración de participación de los jóvenes, de corrupción pública y privada, debilidad de las instituciones en algunos casos o erosión del Estado de derecho", aseguró.

Descartó que exista una polarización de las alternativas políticas en la región y más bien se congratuló por la "diversidad" y la existencia de gobiernos de todas las tendencias ideológicas.

El funcionario, que acudió a México para inaugurar el foro "Participación de la Juventud y Gobernabilidad Democrática en América Latina y el Caribe", organizado por el PNUD, destacó la "activación de los jóvenes como actores políticos" que demandan mayor "inclusión y derechos que les han sido negados".

Tras recordar que se trata de la primera generación que no ha conocido las dictaduras de los años 70 y 80 en Latinoamérica y que sus demandas y aportes pueden ser "sustantivos", planteó el reto de que estos jóvenes, que se manifiestan al margen del sistema tradicional, puedan integrarse y contribuir al diálogo político.