La exposición "Frida y Diego: Pasión, Política y Pintura", que se exhibirá en la Galería de Arte de Ontario a partir del 20 de octubre, mostrará al público canadiense "lo que somos como nación", dijo hoy el director del Museo Dolores Olmedo, Carlos Philips Olmedo.

La exposición, que permanecerá en el museo de arte moderno de Toronto hasta el 20 de enero de 2013, viajará posteriormente al High Museum of Art en Atlanta (Estados Unidos).

La Galería de Arte de Ontario (AGO, por su sigla en inglés) desveló hoy la muestra, que consta de 75 de las principales obras de los dos artistas mexicanos, en su mayor parte cedidas de la colección del Museo Dolores Olmedo de México.

Carlos Philips Olmedo, hijo de Dolores Olmedo y director del museo que lleva el nombre de su madre, dijo a Efe que la exhibición es una de las pocas en las que se pueden ver de forma paralela obras de los dos artistas que durante un cuarto de siglo compartieron una tumultuosa relación artística, política y sentimental.

"Diego y Frida eran dos artistas que no se contraponían. No tenemos que presentar por un lado a Frida, la mujer luchadora, liberal, que se sobrepuso y que mucha gente cree que era oprimida por Diego; y por otro lado al monstruo Diego Rivera, el gran pintor mexicano, famosísimo durante la primera mitad del siglo XX", dijo Philips Olmedo.

"Lo que tratamos de decir es que los dos están vivos y los dos se complementan. Diego es el contador de la gran historia de México, de la gran lucha social de México, de la estructura de lo que es México como país", agregó.

"Y Frida es la mujer mexicana moderna, la que se sobrepone a su dolor, a su sufrimiento por el accidente, y la que acompaña a este monstruo sin que él la opaque", continuó Philips Olmedo.

El director del Museo Dolores Olmedo considera que es particularmente fundamental que ahora las obras de Kahlo y Rivera viajen al extranjero.

Consideró: "es importante enseñar esta cara de México que no es la que se está viendo actualmente por la prensa. Este es el común mexicano. Esto es lo que somos como nación. Somos una nación con principios, con ideas, con idealismo, con historia y con una enorme cultura. Que mejor que enseñar eso que sí somos, que son nuestros valores reales".

La muestra incluye obras clásicas de Kahlo como el "Autorretrato con monos" (1943), "El abrazo de amor del universo, la tierra (México), Diego, yo y el Señor Xólotl" (1949) y "La columna rota" (1944), el lienzo favorito de Olmedo en esta exposición.

Entre las obras de Rivera recogidas en la exhibición destacan el "Autorretrato" en litografía de 1930, "La vendedora de alcatraces" (1943) y "El joven de la estilográfica" (1914).

La exposición también incluye obras de la Colección de Arte Mexicano de Jacques y Natasha Gelman, una de las mayores colecciones privadas de arte moderno mexicano del mundo, con piezas que abarcan desde 1910 hasta 1990.

Una de las comisarias de la exposición, Dot Tuer, dijo a Efe que una de las dificultades del montaje de "Frida y Diego" ha sido vencer las ideas preconcebidas sobre la pareja de artistas y diseminadas por Hollywood.

"Soy una académica de arte latinoamericano y la película 'Frida' no me ha influido en lo más mínimo. Pero lo que resultó claro es que esa es la percepción común", manifestó Tuer.

"Y como estudiosa de Rivera me resulta en cierta manera problemático que Rivera sea reducido, de alguna forma, a esta figura monstruosa, que el sufrimiento que expresa Frida tuviese su origen en él. Cuando la realidad es que es completamente lo opuesto. No fue fiel pero fue incondicional al arte de Frida" continuó.

"Incondicional" repitió. "Ambos fueron grandes artistas, ambos se influyeron el uno al otro, ambos se apoyaron el uno al otro, tuvieron una relación tumultuosa pero fundamentalmente fueron compañeros. Estuvieron juntos durante 25 años", señaló.