Cuatro miembros de la minoría hazara murieron hoy tras ser tiroteados por dos desconocidos que iban a bordo de una motocicleta en la ciudad de Quetta, en el oeste de Pakistán, informó a Efe una fuente policial.

El ataque, que no ha sido reivindicado, tuvo lugar a media mañana cuando los fallecidos se encontraban en una tienda de neumáticos del mercado de Kabaria, según un responsable local de Policía, Abdul Qayum.

Los hazaras, que profesan la rama chií del islam, se han convertido en la minoría más golpeada por la violencia sectaria en Pakistán ante la impotencia de las autoridades, incapaces de frenar las continuas matanzas que sufre esa etnia.

Según estimaciones de la propia comunidad, más de cien de sus miembros han muerto este año por atentados de diversa índole en la provincia occidental de Baluchistán, cuya capital, Quetta, concentra buena parte del millón de hazaras que viven en la región.

Los integrantes de esta etnia llegaron en su mayoría hace más de un siglo a Pakistán -entonces el extremo occidental de la India británica-, huyendo de la persecución en su Afganistán natal, pero hoy ven amenazada su presencia en la tierra de acogida.

La convulsa provincia de Baluchistán es la región más extensa de Pakistán y también la más despoblada y empobrecida, pese a contar con grandes recursos naturales como gas y minerales.

El primer ministro de Pakistán, Rajá Pervez Ashraf, declaró el pasado julio que Baluchistán es una "prioridad" para el Ejecutivo que lidera, aunque sus intenciones no han derivado en medidas tangibles para paliar la gran inseguridad que impera en la zona.