La Federación Egipcia de Fútbol pospuso en forma indefinida los partidos de la liga de fútbol, porque la policía no ha podido garantizar la seguridad.

El subdirector de la Federación, Hassan Farid, dijo a The Associated Press que el Ministerio del Interior no ha garantizado que los partidos puedan realizarse en forma segura.

En febrero, 74 personas murieron después de un partido entre Al-Masry y Al-Ahly, el equipo más popular del país.

Entre los 73 acusados por aquellos hechos figuran nueve agentes policiales de alto rango. Organizaciones locales de derechos humanos han dicho que las fuerzas de seguridad se concentraron en agredir a los aficionados del Al-Ahly, porque entre ellos había muchas personas involucradas en las protestas contra el antiguo régimen.

Los seguidores del Al-Ahly han saqueado las oficinas de la Federación, durante protestas en las que han exigido justicia tras las muertes.