Dos mujeres hicieron historia al participar por primera vez, a modo de prueba, en el curso de Oficiales de Infantería de Marina de Estados Unidos, aunque no lograron terminarlo, informaron hoy fuentes de esa institución.

Las dos tenientes se presentaron voluntariamente para entrar a modo de prueba en el curso que comenzó este mes, como parte del análisis que está realizando el cuerpo para abrir nuevos puestos en unidades de combate hasta hora vetados a las mujeres.

El curso conlleva un duro entrenamiento físico y situaciones que requieren estar preparado para tomar decisiones rápidamente en condiciones de estrés.

Una de las tenientes fue descalificada al no poder completar las pruebas del entrenamiento por razones médicas que no han sido especificadas, mientras que la otra se retiró voluntariamente, según recoge la publicación especializada en defensa "Stars and Stripes".

De los 107 compañeros masculinos que se presentaron con ellas, 27 tampoco completaron las pruebas.

Las pruebas incluyen largas caminatas, dormir a la intemperie y cargar mochilas con de más de 30 kilos durante kilómetros, para acostumbrarse a las armas que llevan los miembros de infantería, como morteros y ametralladoras pesadas.

No obstante, su experiencia aportará nuevos datos a ese análisis para continuar con iniciativas y emitir recomendaciones para cambiar las políticas que todavía restringen el acceso de las mujeres a algunos puestos de combate.

En el Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos actualmente hay 196.584 miembros activos, de los que 13.798 son mujeres, que en conjunto representan aproximadamente el 6 % del total.

El Congreso pidió en 2011 al Departamento de Defensa que revisara las leyes, políticas y regulaciones que pueden ser restrictivas con el servicio de las mujeres en determinados puestos.

La Comisión de Liderazgo y Diversidad Militar, establecida en 2009, para garantizar la diversidad en las filas estadounidenses emitió una recomendación en la que consideró que "todo militar cualificado debería tener la oportunidad de seguir cualquier carrera" dentro de las Fuerzas Armadas.

En ese sentido, el comité asesor del Departamento de Defensa que se encarga de asuntos que afectan a las mujeres militares recomendó la eliminación de la directiva que prohibía que las mujeres sirvan en una unidad menor que una brigada (batallón, compañía, pelotón) cuando su principal misión sea el combate directo.

Como resultado de esta recomendación en febrero pasado el Pentágono anunció formalmente que las Fuerzas Armadas abrían 14.325 nuevos puestos para mujeres, en su mayoría para ocupar puestos en unidades que desempeñan labores en el frente, aunque todavía algunos quedaron pendientes de una nueva revisión.

El comandante del cuerpo de Infantería de Marina, el general James Amos, se ha mostrado a favor de la incorporación de la mujer a nuevos puestos dentro de la Infantería de Marina aunque con la información necesaria para hacer una transición segura.

En un reciente encuentro en el Club Nacional de Prensa en Washington destacó el papel de las mujeres en las guerras de Irak y Afganistán y subrayó que ya se han abierto puestos en artillería, tanques, vehículos anfibios y especialidades de ingeniero en el terreno de combate.

En cuanto a las posiciones de infantería, señaló que es necesario recopilar más datos y el cuerpo está en el proceso de obtener esa información. "Necesitamos hechos", dijo.

El Departamento de Defensa ha realizado además una encuesta para estudiar qué cambios serían necesarios tener en cuenta a la hora de cambiar esta política y los posibles efectos en el reclutamiento, la clasificación, el nivel de entrenamiento y promoción, entre otros.