Los inspectores de la tríada del Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) inician hoy la octava revisión trimestral de las medidas adoptadas por el Gobierno irlandés para cumplir con su rescate económico.

Durante los próximos nueves días, la troika examinará con el Ejecutivo de Dublín la marcha del programa de ayuda de la Unión Europea (UE) y el FMI a este país, cuantificado en 85.000 millones de euros, y presentará sus conclusiones el jueves 25 de octubre en un nuevo memorándum de entendimiento.

Este documento servirá también para determinar los pasos que debe dar el Gobierno irlandés durante el último trimestre del año y tiene, además, una importancia adicional en esta ocasión, ya que se da a conocer apenas dos meses antes de que se presenten los presupuestos generales para 2013.

A través de la aplicación este año de un duro plan de ajuste y recortes, valorado en 4.200 millones de euros, Irlanda debería ser capaz de cerrar 2012 reduciendo su déficit público hasta el 8,6 % del Producto Interior Bruto (PIB), tal y como le exige la tríada.

No obstante, algunos expertos aseguran que las modestas previsiones de crecimiento para el próximo año obligarán al Gobierno a acometer más reformas e introducir nuevas medidas de austeridad para poder rebajar en otro medio punto su déficit público en 2013, hasta llegar al objetivo del 3 % fijado para 2015.

Entre los asuntos que abordarán ambas partes durante los próximos días figura la cuestión del déficit presupuestario irlandés, que continúa siendo uno de los más altos de la zona euro.

En este sentido, la troika volverá a pedir al Ejecutivo de coalición entre conservadores y laboristas que mantengan un control prudente de los gastos en sus Ministerios, en especial en el de Sanidad.

El Gobierno espera también que la tríada refrende de nuevo los avances logrados en la reforma de su sector financiero, cuya deuda de 64.000 millones de euros todavía lastra su política económica.

A este respecto, ambas partes incluirán en sus encuentros el ofrecimiento de un nuevo pacto de reestructuración de la deuda bancaria de este país.

Los ministros de Finanzas de la zona euro dejaron el pasado julio la puerta abierta a que Irlanda renegocie las condiciones del rescate financiero que solicitó en 2010 para cubrir el agujero de su sector bancario.

El Gobierno del conservador Enda Kenny lleva meses insistiendo en esta cuestión, ya que la recapitalización directa permitirá separar la deuda bancaria de la soberana, lo que tendrá un efecto positivo para cumplir con el objetivo de déficit marcado en su rescate.