Centroamérica enfrenta hoy "muchos desafíos" en materia de seguridad alimentaria y debe preparar una estrategia que abarque "al mismo tiempo" las áreas de producción, mercado, cambio climático y nutrición para reducir la cifra de 6 millones de personas desnutridas que registra, alertó la FAO.

Al celebrarse hoy el Día Mundial de la Alimentación, el coordinador del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Central, John R. Deep Ford, señaló que para enfrentar el hambre que azota a esta empobrecida región "es necesario un planteamiento integral y un compromiso a varios niveles del Gobierno, de la sociedad civil y de los líderes comunitarios".

"Para reducir el número de personas que pasan hambre en esta región, unos 6 millones, debe estructurarse un programa que enfoque al mismo tiempo la producción, el mercado, la inestabilidad producto del cambio climático, la nutrición y la pérdida de alimentos", dijo Deep Ford en una entrevista con Efe en la capital panameña.

Al mismo tiempo, "es importante trabajar en términos de políticas públicas que garanticen el derecho a la alimentación, porque, sin un mandato en ese sentido, no vamos a detener el progreso que queremos", añadió el funcionario de la FAO.

La oficina regional del organismo de Naciones Unidas desarrolla a nivel político un programa que incluye trabajar "con parlamentarios en cada país centroamericano para promover las leyes, las políticas dentro del Gobierno" que garanticen el derecho a la alimentación.

La FAO trabaja además "con varios ministerios, entre ellos el de Salud y Educación, para desarrollar los instrumentos de política que son necesarios para incentivar a los productores, a los consumidores, a los supermercados (...) es muy importante enfocar el aspecto de la gobernanza, la protección social", añadió.

"El mensaje principal este año del informe de seguridad alimentaria a nivel del mundo, es que el crecimiento de la economía solo no es suficiente, son necesarios otros programas: de nutrición, de educación, para reducir las pérdidas de cosechas y de alimentación", resaltó.

Según los datos de la FAO, 870 millones de personas pasan hambre en el mundo, de ellas al menos 47 millones en América Latina y el Caribe y seis millones en Centroamérica.

La mayoría de los más de 45 millones de habitantes de América Central son pobres, y este territorio, de más de 522.000 kilómetros cuadrados, es considerado uno de los más vulnerables a los efectos del cambio climático, como las inundaciones o las sequías.

El Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) se comprometió en agosto pasado a impulsar programas de producción, transformación, almacenamiento y abastecimiento de alimentos en la región.

El SICA también ordenó la creación de mecanismos de contingencia "ante potenciales condiciones de especulación en los precios de los alimentos", que permitan a la región contar con una "reserva estratégica" para satisfacer la demanda de la población.