Autoridades españolas y bolivianas firmaron en presencia de la reina Sofía de España y el presidente Evo Morales el martes un acuerdo en el que se entregará una parte del cuantioso tesoro recuperado de un galeón español hundido que zarpó del puerto de Lima hace más de 200 años.

El acuerdo suscrito por el Secretario de Cooperación Internacional para Iberoamérica de la Cancillería, Jesús Gracia y el ministro de Culturas boliviano Pablo Groux, dispone que "una parte de los bienes recuperado del buque Nuestra Señora de las Mercedes pueda ser expuesto en Bolivia, pueda ser del disfrute y el conocimiento del importante significado de este patrimonio por los ciudadanos bolivianos".

La reina Sofía presenció en silencio todo el acto, mientras Gracia señaló que "el memorando de entendimiento está en el marco de la buenas relaciones entre Bolivia y España y de la voluntad de seguir trabajando en temas de cooperación, como agua, la educación, el buen gobierno, las buenas prácticas".

"Hay tantas cosas que nos unen y que nos van a permitir a los dos ser países mejores. Esta mirada al pasado nos tiene que servir para seguir trabajando juntos hacia el futuro", añadió.

Morales agradeció la visita a la reina española y le dijo que es un paso importante que una parte del tesoro sea entregado a Bolivia.

La reina, que llegó en la víspera y fue declarada huésped Ilustre de la ciudad de La Paz, tiene previsto una agenda de cinco días en el país, y visitará el oriente boliviano.

Groux explicó que la mayoría son monedas acuñadas en la casa de la Moneda del departamento sureño de Potosí, que en épocas de la colonia tuvo un gran auge minero en el Cerro Rico, y se extrajo una gran cantidad de plata.

Las monedas fueron halladas según el gobierno de España en el navío español llamado Nuestra Señora de las Mercedes hundido en 1804 al sur de Portugal. El tesoro esta valuado en 500 millones de dólares. Bolivia argumentó que gran parte de esas monedas fueron acuñadas en la casa de la Moneda de Potosí.

Después de dos siglos bajo el agua, muchas monedas están pegadas unas a otras y forman grandes trozos, algunas con la forma de los arcones o sacos donde originalmente fueron guardadas.