España recaudó el martes 4.900 millones de euros (6.400 millones de dólares) en un remate de bonos soberanos a intereses levemente inferiores que el anterior, con una sólida demanda mientras el país considera si solicita ayuda internacional para estabilizar sus finanzas.

La Tesorería vendió 3.400 millones de euros en letras a 12 meses a un interés medio del 2,82%, frente al 2,84% en el remate del 18 de septiembre.

Vendió además 1.500 millones de euros en letras a 18 meses a un interés del 3,02%, cuando en la subasta anterior fue de 3,04%.

La venta del martes fue la primera desde que la agencia de valoración de riesgos Standard & Poor's redujo la semana pasada la calidad crediticia de la deuda española en dos peldaños a la categoría de BBB-, un peldaño por encima del bono basura.

La demanda fue 2,78 veces superior a la oferta en las letras a corto plazo y 3,6 veces superior en los títulos a largo plazo.