El Banco Mundial (BM) presentó hoy al Gobierno de Panamá un plan que analiza la utilización óptima de seis áreas revertidas, ubicadas en los sectores Pacífico y Atlántico, adyacentes al Canal de Panamá, con el objeto de maximizar su potencial económico, social y ambiental.

El plan, denominado "Estrategia para el Desarrollo de las Áreas Revertidas", fue realizado por técnicos del BM, también con la intención de proveer a Panamá de un análisis integral para estimar a largo plazo los impactos del uso de la tierra.

El secretario ejecutivo de la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos (UABR) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Juan Carlos Orillac, que solicitó el estudio, dijo a Efe que a partir de ahora se cuenta con un instrumento que permitirá elaborar un programa para el desarrollo y beneficio de los sectores que fueron analizados.

Los sectores objeto del estudio fueron: Fuerte Davis, Isla Telfers, Fuerte Sherman Sur e Isla Largo Remo, en el sector Atlántico; y Horoko y Veracruz, en el Pacífico.

Orillac indicó que para llevar a cabo el plan se tomaron en cuenta los aspectos ambientales de cada sector y su cercanía a la vía interoceánica, ya que Panamá está muy vinculada a todo lo que se refiere a servicios marítimos.

Por su parte, la representante del Banco Mundial en Panamá, Ludmilla Butenko, indicó que el plan busca apoyar el plan estratégico de Panamá para convertirse en el centro logístico mundial de primer nivel, aprovechando su ubicación y su potencial para el desarrollo económico y social del país.

Destacó que el estudio también proporciona al Gobierno de Panamá un "enfoque integral y exhaustivo", que permite analizar no solo los aportes financieros que se pudieran obtener en un corto plazo, sino los beneficios económicos, sociales y ambientales a largo plazo en el uso de la tierra.

No obstante, Orillac no brindo cifras sobre los ingresos que puede generar la explotación de esos bienes.

Para diseñar la estrategia, el Banco Mundial estimó el impacto de diferentes usos de las tierras para el crecimiento económico y la generación de empleos, utilizó técnicas de "crowdsourcing" (colaboración de múltiples fuentes de información) para definir potenciales usos de la tierra y calculó los costos y beneficios para preparar los terrenos y mejorar su acceso.

Además, hizo estudios para evaluar la demanda potencial de servicios de logística, turismo, comercio, servicios marítimos y desarrollo metropolitano (vivienda, infraestructura y servicios urbanos) en las seis áreas revertidas.

En los sectores estudiados se identificaron las actividades de alto impacto que se pudieran realizar para su desarrollo, siendo ellas: el almacenamiento y servicios logísticos de alto valor, los centros de distribución para piezas de barcos y las terminales para industrias marítimas auxiliares.

De igual forma, se incluyeron en el estudio actividades como terminales para cruceros o barcos de pasajeros, los astilleros para construcción y reparaciones navieras, y el desarrollo residencial.

El diseño de la "Estrategia para el Desarrollo de las Áreas Revertidas", efectuado desde 2011, durante casi un año, fue financiado por el Gobierno de Panamá y el Fondo Español para América Latina y el Caribe, por una suma tampoco precisada.