El abogado español Adolfo Suárez Illana presenta hoy en su "bufete global" en Paraguay, una nación que ofrece "una excelente oportunidad" a empresas de países como España que necesitan "abrirse al exterior" y "buscar nuevos mercados", según dijo a Efe.

El hijo del ex presidente del Gobierno español Adolfo Suárez expuso su proyecto hoy al canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, y lo hará también en una reunión con el presidente, Federico Franco, antes de la presentación oficial del Despacho Global Ontier al final del día.

Como destacó el letrado, se trata de un "despacho internacional de abogados en habla hispana", el primero "con alma local", integrado por 11 bufetes en 10 países, "desde China hasta Paraguay".

La firma española RHGR, de la que Suárez es socio, es uno de los bufetes miembros de esta red, con representación también en Madrid, Oviedo, Bogotá, México, Sao Paulo, Caracas y Santa Cruz, además de en Shanghai, Londres y Lisboa.

"Es un despacho realmente innovador, canaliza inversiones como su principal función y resuelve los problemas de aquellas empresas que, estando en un sitio, tienen trabajo en países muy lejanos", explicó.

En Paraguay, Global Ontier está representada por el bufete Parquet Asociados, cuyo responsable, Javier Parquet, participó en la reunión con Estigarribia.

El abogado español consideró que Ontier se presenta en Paraguay en un buen momento, pues esta nación ofrece "una excelente oportunidad para países como España o cualquier otro europeo, sumidos en una crisis interna y cuyas empresas lo que necesitan es abrirse al exterior, invertir fuera, buscar nuevos mercados".

"Creo que un sitio como Paraguay es tremendamente abierto, tremendamente receptivo, y puede ser un destino importante y preferencial para la inversión extranjera", añadió.

Su bufete se ofrece para ayudar en la "canalización de inversores desde esos otros países donde está presente (Ontier) hacia Paraguay o hacia otro país", así como "la gestión de los problemas jurídicos que toda empresa al iniciar inversiones en otro país necesita".

Suárez calificó de "muy interesante" su reunión con el canciller, que le expuso la situación del país, aislado por los bloques regionales desde finales de junio por la destitución del presidente Fernando Lugo en un juicio político parlamentario.

Aunque puntualizó que no quería "inmiscuirse en los asuntos internos del país", observó que "como extranjero" debe "respetar los procesos democráticamente establecidos en otro país".

"Cuando se cumple la Constitución, las leyes y se respetan las instituciones, a los demás lo único que nos queda es acatar esa decisión soberana de un pueblo", declaró.