Ante el inminente aumento del narcotráfico en el Caribe, Estados Unidos planifica instalar, mediante programas conjuntos con los gobiernos de la región, centros de capacitación de agentes a fin de combatir al crimen organizado, dijo el martes el subsecretario de Estado William Brownfield.

"La lógica sugiere que en los años que vienen los traficantes van a volver al Caribe y en ese momento debemos tener la infraestructura, la comunicación, la coordinación y la cooperación" entre los países de la región, explicó Brownfield en entrevista a The Associated Press.

De acuerdo con estadísticas del Departamento de Estado, entre 6% y 10% de las drogas provenientes de Sudamérica que llegan al mercado estadounidense pasan por el Caribe, en su mayoría por la isla La Española conformada por República Dominicana y Haití.

Esa cantidad puede incrementarse, ya que el combate al narcotráfico en México y Centroamérica obliga a los cárteles a retomar rutas en el Caribe, comentó el jefe del área de Asuntos Antinarcóticos del Departamento de Estado.

Los eventuales centros de capacitación, cuya sede aún no está definida, forman parte de la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe (CBSI, por su sigla en inglés) en la que el gobierno de Estados Unidos ha invertido unos 130 millones de dólares desde el 2010 para contribuir en la lucha contra las drogas.

La CBSI fue creada a finales del 2009 por iniciativa del presidente estadounidense Barack Obama.

Sólo a República Dominicana, el gobierno estadounidense ha donado más de 30 millones de dólares y 12 embarcaciones en los últimos años para combatir al narcotráfico, además que un avión no tripulado vigila las costas dominicanas desde junio pasado para detectar barcos y lanchas con cargamentos de drogas.

"República Dominicana es víctima de su propia geografía, se encuentra en el centro de la ruta para pasar productos ilícitos de Sudamérica a Norteamérica", recordó el funcionario, quien se entrevistó en Santo Domingo con el presidente dominicano Danilo Medina y los jefes de la dirección de control de drogas y de la policía nacional.

El diplomático también recorrió el puerto de Haina, al oeste de la capital y donde se han detectado algunos de los mayores cargamentos de cocaína que llegan a República Dominicana en ruta hacia Europa y Estados Unidos.

Brownfield adelantó que en los próximos meses su país y los gobiernos de la región determinarán qué tipo de centros de capacitación requieren y el lugar donde se ubicarán. "El Caribe es más complicado que Centroamérica, México o Colombia porque son muchos países donde hay varias culturas y se hablan al menos cuatro idiomas", detalló.

Recordó que además de tecnología, los países del Caribe requieren instituciones especializadas de investigación interna para detectar la corrupción y la participación de policías, militares y funcionarios en el crimen organizado. "Ese es uno de los desafíos que tenemos".