La policía impidió el martes el acceso de grupos indígenas a la ciudad de Ercilla, en el sur de Chile, ante la presencia en el lugar del presidente Sebastián Piñera luego de que desconocidos prendieran fuego barricadas.

En tanto, cuatro mapuches cumplieron 51 días en huelga de hambre en un hospital sureño al que fueron trasladados por su delicado estado. Dos de los cuatro fueron condenados a 10 años de prisión por el intento de homicidio de policías durante un enfrentamiento. Los otros dos esperan el juicio por el mismo delito.

Los cuatro acusan un juicio parcial y demandan en el caso de los dos condenados un nuevo proceso, lo que deberá determinar a fines de mes la Corte Suprema.

Antes de que el mandatario llegara a Ercilla, a más de 600 kilómetros al sur de esta capital, desconocidos instalaron en una carretera rural neumáticos encendidos. En el acceso a la localidad la policía cerró el paso a grupos de indígenas que aparentemente pretendían manifestarse contra el mandatario, según denunció la organización mapuche de la comunidad de Temucuicui.

Jorge Huenchullán, vocero de esa comunidad, dijo telefónicamente a The Associated Press que "detuvieron a unos 15 hermanos sólo por el hecho de estar pegando carteles. Entre los detenidos hay mujeres y un niño de un año".

Agregó que "la protesta es porque este presidente está en territorio mapuche y viene a pasearse sin ofrecer una solución efectiva a nuestras demandas".

La exigencia principal de los mapuches es la devolución de las tierras que les fueron arrebatadas durante la colonización del país hacia fines del siglo XIX.

La llegada de Piñera a la empobrecida zona mapuche se vio demorada por el mal tiempo en la región, que obligó al aterrizaje del avión presidencial en otra ciudad del sur.

En Temuco, donde el jefe de Estado inició su recorrido por la zona mapuche, se encuentran en la cárcel local otros cinco indígenas que adhieren a la protesta de los cuatro mapuches que desde fines de agosto se encuentran en huelga de hambre.

La visita de Piñera es para revisar un plan de apoyo gubernamental a comunidades mapuches recientemente anunciado. En una reunión con dirigentes mapuches, uno de ellos solicitó la libertad de los comuneros presos, pero en su discurso Piñera rechazó tal posibilidad.

Ante una treintena de personas Piñera condenó los ataques a agricultores de la región presuntamente por grupos de mapuches radicales y sostuvo en declaraciones a una emisora local que "la huelga de hambre no es un mecanismo ni legitimo ni tampoco eficaz".