Rebekah Brooks recibió más de siete millones de libras (unos 8,4 millones de euros) tras su dimisión el año pasado como consejera delegada de News International (NI), del magnate Rupert Murdoch, revela hoy el diario británico "Financial Times" (FT).

Brooks dimitió a raíz del escándalo por el caso de las escuchas ilegales practicadas por el desaparecido dominical británico "News of the World", del grupo periodístico NI.

La cuantiosa paga que recibió Brooks consistió en efectivo y dinero para su fondo de pensiones, así como una ayuda para gastos legales y el uso de un chófer, según pudo saber el FT.

Brooks, que será procesada en 2013 por varios cargos relacionados con el escándalo, había trabajado para el grupo NI, rama británica de News Corporation (NC), de Murdoch, desde 1989.

El dinero que recibió la periodista es muy superior a lo especulado hasta ahora por los medios británicos, que cifraban la paga en unos 1,7 millones de libras (unos dos millones de euros).

Estas revelaciones, destaca "Financial Times", salen a la luz antes de la celebración hoy de una reunión general de accionistas del News Corporation, matriz de NI, en Los Ángeles (EEUU).

El juicio contra Brooks y Andy Coulson, quien fuera director del rotativo "News of the World" y exjefe de prensa del primer ministro británico, David Cameron, empezará el 9 de septiembre de 2013, según ha fijado la Justicia británica.

La Fiscalía británica presentó el pasado julio cargos contra ellos por "conspiración" para acceder de forma ilícita a los buzones de voz de unas 600 personas, entre ellas ricos y famosos.

El escándalo de los pinchazos telefónicos, que precipitó en julio de 2011 el cierre del "News of the World", entonces el tabloide más vendido en el Reino Unido, afectó entre octubre de 2000 y agosto de 2006 a famosos como Paul McCartney, Angelina Jolie, Brad Pitt, Jude Law y Wayne Rooney, y a políticos como el exministro David Blunkett.

Tanto Coulson como Brooks, ambos de 44 años, están acusados además de haber accedido de forma ilícita al teléfono de Milly Dowler, una niña de 13 años asesinada en 2002 por un pederasta, con el objetivo de publicar noticias exclusivas sobre el caso.

La ex consejera delegada de News International dimitió de su cargo en julio de 2011 a raíz del escándalo, mientras Coulson ya había abandonado su labor como jefe de prensa de Downing Street en enero de ese año al ser relacionado con el caso de las escuchas.