La cantante tejana Beyoncé ha sido la elegida hoy para que actué como estrella principal del tradicional y popular espectáculo musical del medio tiempo de la próxima edición XLVII del Super Bowl, que se va a disputar el 3 de febrero del 2013 en el Mercedes-Benz Superdome de Nueva Orleans.

Varias fuentes cercanas al comité organizador del mayor evento deportivo del año en Estados Unidos confirmaron hoy a la Agencia EFE la participación de Beyoncé por segunda vez en un Super Bowl.

La primera la tuvo en el 2004 cuando entonó el himno de Estados Unidos en la trigésima octava edición, que se celebró en su ciudad natal de Houston, con los equipos de los Patriots de Nueva Inglaterra y los Panthers de Carolina en la disputa del título que ganaron los primeros.

El anuncio oficial por parte de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) se espera que se haga mañana, miércoles, y la elección de Beyoncé ya se considera todo un acierto y éxito garantizado.

Una de las artistas más populares tanto en Estados Unidos como a nivel internacional tiene garantizado el éxito de audiencia a través de la televisión que seguirá el espectáculo musical y artístico que ofrezca.

Beyoncé, cuyos éxitos del género del pop y R&B incluyen "Crazy in Love", "Irreplaceable", y "Single Ladies (Put a Ring on It)", ha ganado 16 Grammy Awards.

El año pasado, otra diva de la canción pop, la también estadounidense Madonna, fue la que actuó en el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl XLVI, que se disputó en el Lucas Oil Stadium, de Indianápolis, con los equipos de los Giants de Nueva York y los Patriots.

Madonna que tuvo como artistas invitados a CeeLo Green, Nicki Minaj, LMFAO y M.I.A, generó una audiencia de televisión de 114 millones de telespectadores, que superó a los 111,3 que vieron el partido, de acuerdo a la compañía especializada Nielsen Co.

Se espera que con Beyoncé en el espectáculo del medio tiempo también tenga la colaboración de su esposo, el rapero Jay-Z y compañeras de banda "Destiny's Child", Kelly Rowland y Michelle Williams.

El último Super Bowl que se disputó en Nueva Orleans fue el del 2002, que también ganaron los Patriots en partido contra los Rams de San Luis.