El Museo Nacional de Arte de Osaka (centro de Japón) inauguró hoy una gran exposición con más de 50 obras del pintor griego Doménikos Theotokópoulos ("El Greco"), en la que se muestra su perfil menos tradicional y más polifacético.

La retrospectiva, que abrirá sus puertas al público desde mañana 16 de octubre hasta el próximo 24 de diciembre, tiene como objetivo honrar al pintor cretense (1541-1614), a las puertas de que se cumpla el 400 aniversario de su muerte.

En el centro de todas las miradas se encuentra el enorme lienzo de "La Inmaculada Concepción" (1607-1613), la obra más relevante de la exposición, y que llega por primera vez a Japón procedente del Museo de Santa Cruz de Toledo (España).

La muestra trata de "romper la visión tradicional de 'El Greco'", para mostrarlo como "un hombre muy moderno para su época que intenta ser un artista total", con obras en las que explota su técnica como "pintor de retablos, diseñador de arquitecturas, y de esculturas", afirmó a Efe el comisario de la exposición, Fernando Marías.

Para poder completar la gran muestra, la más importante traída a Japón según Marías, fue necesario "batallar enormemente" al tratarse de un pintor "muy requerido en los últimos tiempos", aunque su resultado ofrece "una imagen de muy alta calidad del pintor".

Según el comisario, Japón es "un país con especial sensibilidad tanto por este pintor, como por los grandes maestros de la pintura española" con lo que supone "una culminación" y apuesta por "cambiar alguno de los tópicos" para mostrar a un artista con intereses en otras disciplinas.

La exposición, que después de pasar por el museo de Osaka se trasladará a Tokio del 19 de enero al 7 de abril, cuenta con óleos de más de una docena de iglesias de Toledo y museos de todo el mundo como el Museo del Prado de Madrid, el Metropolitano de Nueva York o el Museo de Bellas Artes de Boston (ambos en EEUU), entre otros.

Dividida en cerca de una decena de salas, la muestra, organizada por la cadena nipona NHK, repasa la obra de "El Greco" en cuatro temáticas: su trabajo como retratista, los cuadros de temática devocional, la etapa toledana como narrador de historias y su relación con la arquitectura.

Entre las principales pinturas destacan "María Magdalena" (1576), proveniente del Museo Szépmüvészeti de Budapest, el retrato de "Fray Hortensio Félix de Paravicino" (1611), de la galería de Boston, o "La Anunciación" (1576) del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.