Una serie de problemas en dos importantes aeropuertos del estado de Sao Paulo provocó un efecto dominó que terminó hoy en numerosos retrasos y cancelaciones de vuelos en todo Brasil, informaron fuentes oficiales.

Una falla en el sistema informático en los puestos de atención de la aerolínea TAM en el aeropuerto de Congonhas y la avería de un avión estadounidense en el aeropuerto de Viracopos, en la vecina ciudad de Campinas, desencadenaron la serie de atrasos.

De acuerdo con el último boletín de la Infraero, empresa estatal responsable por la administración de los aeropuertos, hasta el mediodía de este lunes han sido cancelados 141 vuelos, el equivalente al 12,5 por ciento de los 1.124 previstos hasta esa hora este lunes, y estaban atrasados 204 (18,1 por ciento).

El problema en Viracopos comenzó el pasado sábado cuando un avión estadounidense sufrió un problema en el tren de aterrizaje y quedó varado en plena pista, con lo que bloqueó todas las operaciones.

Las aerolíneas que operan en Viracopos están transportando desde el sábado a las terminales de Guarulhos y Congonhas, las dos principales de Sao Paulo, a los pasajeros con vuelos previstos en Campinas.

La nave accidentada, que transportaba material electrónico y químico, sigue atrapada en la pista y aún no hay previsión de cuándo podrá ser retirada.

La aerolínea Azul, responsable por el 85 por ciento de los vuelos de pasajeros en Viracopos, canceló todos sus operaciones con salida y destino desde esa terminal hasta al menos las 15.00 hora local (18.00 GMT) de este lunes.

La aerolínea informó en un comunicado que la venta de billetes para despegar o aterrizar en este aeropuerto seguirán suspendidas y que su prioridad es reacomodar a los clientes perjudicados por los vuelos cancelados.

Además, TAM, principal aerolínea del país, tuvo que hacer hoy la facturación de los pasajeros de forma manual este lunes en Congonhas, terminal para los vuelos nacionales en Sao Paulo, debido a un problema en el sistema informático que sólo fue solucionado poco antes del mediodía.

Los aeropuertos de São Paulo registran grandes colas de pasajeros debido a los retrasos acumulados.