Israel inauguró oficialmente el lunes su temporada de elecciones, luego que el Parlamento se disolviese a sí mismo y programase la votación para enero, lanzando al país a una intensa campaña de tres meses.

Líderes israelíes se atacaron durante en un largo debate parlamentario que precedió la votación para disolver el Parlamento, aprobada unánimemente el lunes por la noche, sentando los parámetros de la campaña que sigue. El primer ministro Benjamin Netanyahu habló de sus logros, mientras que la oposición la abucheó y le insultó.

Netanyahu anunció la semana pasada que iba a convocar elecciones adelantadas, meses antes de lo programado. La razón inmediata es la incapacidad de su coalición de aprobar un presupuesto antes de que venza el plazo, el 31 de diciembre. Con la economía desacelerada, el gobierno se habría visto forzado a realizar duros recortes, impopulares entre los electores.

Sin embargo, tras encabezar una coalición asombrosamente estable durante casi cuatro años, Netanyahu parece sentir que el momento es oportuno para ganar un nuevo mandato. Su partido, el Likud, encabeza la mayoría de las encuestas y su oposición sigue desorganizada y dividida.

El Parlamento aprobó la propuesta de Netanyahu de realizar elecciones el 22 de enero. Originalmente, los comicios estaban programados para octubre de 2013.

Aun así, Netanyahu enfrenta áreas de vulnerabilidad, incluyendo incertidumbre económica, falta de avances en las negociaciones con los palestinos y sus difíciles relaciones con el presidente estadounidense Barack Obama.

En un discurso ante el Parlamento antes de la votación del lunes, Netanyahu se jactó de una serie de logros bajo su gobierno. Dijo que la economía israelí creció cuando la mayoría de los países sufrieron bajas, se atribuyó crédito por la declinación relativa de los ataques palestinos contra los israelíes y dio que él puso el programa nuclear de Irán en la agenda mundial, al punto que el país árabe enfrenta sanciones económicas.

Netanyahu fue interrumpido varias veces por gritos y abucheos de legisladores opositores.

En un discurso, el líder opositor Shaul Mofaz replicó con un agudo ataque a las fallas de Netanyahu.

Dijo que al no lograr paz con los palestinos y continuar la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania, Netanyahu estaba haciendo las áreas inseparables y acercando más a Israel a ser un estado binacional dividido a partes iguales entre árabes y judíos. Sin Cisjordania, los judíos forman 75% de la población de Israel.