El Gobierno de Nicaragua anunció hoy que a partir del próximo año comenzará a cambiar su sistema de alumbrado, el residencial y el público, como parte de un proyecto con el que pretenden ahorrar anualmente hasta 35 megavatios de energía por hora.

El director general de Energías Renovables del Ministerio nicaragüense de Energía y Minas, Humberto Reyes, dijo a periodistas que dos millones de bujías incandescentes serán sustituidas por lámparas fluorescentes compactas en todo el país, incluidas 36.000 bombillas del alumbrado público.

Esas lámparas fluorescentes compactas, que son más ahorrativas y tienen un coste total de 17 millones de dólares, serán financiadas en parte con recursos de los países nórdicos, indicó el funcionario.

Reyes explicó que esa iniciativa forma parte de una serie de proyectos con los que Nicaragua pretende ahorrar anualmente hasta 35 megavatios de energía por hora, equivalentes, precisó, al consumo de 20.000 viviendas.

El Gobierno también planea sustituir el sistema de calentamiento de agua de los hospitales y reducir el consumo de energía en plantas agrícolas, utilizando paneles solares.

Además, espera aplicar 13 normas ahorrativas contempladas en dos decretos de ley para los comercios de electrodomésticos existentes.

Nicaragua consume un promedio de 570 megavatios de energía por hora al año, de los que entre un 66 y 70 % se genera con derivados del petróleo, por lo que el ahorro de 35 megavatios supone un 6,1 % del total.

El funcionario aclaró que actualmente el proyecto está en "fase de diagnóstico y de adquisición de las lámparas" y posteriormente evaluarán las ofertas, un proceso que puede durar lo que queda de año.

El Gobierno implementó un proyecto similar en 2008, con 120.000 bujías ahorrativas donadas por Cuba, vendidas a bajo coste para las residencias, aunque el impacto jamás fue medido, reconoció Reyes.

Los nicaragüenses han doblado su consumo de energía per cápita de 1971 a 2009, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).