Un funcionario mexicano dijo el lunes que fueron cinco heridas de bala las que recibió jefe narcotraficante Heriberto Lazcano al morir en un enfrentamiento en el estado norteño de Coahuila.

El director de servicios periciales, Felipe de Jesús Cobos, informó que el líder del cartel de los Zetas no presentaba síntomas de una enfermedad terminal, como especularon medios locales tras la controversial muerte y desaparición del cuerpo del también conocido como "El Lazca".

Cobos dijo que Lazcano sufrió una herida en el cráneo y que recuperaron casquillos de dos tipos de armas de alto calibre en la escena del tiroteo en la comunidad de Progreso. El director añadió que los disparos fueron "de larga distancia".

Cuando se descubrió que el cuerpo llevaba una faja en la cintura, algunos medios especularon que Lazcano podría haber sufrido de una enfermedad, pero Cobos aclaró que también pudiera haberla usado por un dolor de espalda o problema de postura, ya que el examen médico reveló que sus órganos funcionaban con normalidad.

Según Cobos, sus subordinados no habían logrado identificar el cuerpo antes de que hombres enmascarados lo robaran de una funeraria que prestaba servicios al gobierno. Dijo que la marina mexicana les notificó cinco horas después de la balacera.

Agregó que solo habían recopilado pruebas tales como huellas y fotos que ayudaron a descifrar horas después del robo que podría tratarse del líder Zeta. Cobos dijo que recibió las huellas originales el día después del enfrentamiento por la tarde, y fue ahí cuando pudo verificar con certeza que se trataba de Lazcano.