Más de 365.000 inmigrantes dejaron España en los nueve primeros meses del 2012 debido a la falta de oportunidades y la profunda crisis económica que atraviesa el país, informó el lunes el Instituto Nacional de Estadística.

Un total de 420.150 personas emigraron de España entre enero y septiembre, de las que 365.238 eran de origen extranjero y 54.912 españolas. Desde enero de 2011, un millón de personas han salido del país.

El saldo migratorio — la diferencia entre los que entran y los que salen — se situó en -137.628 personas.

Los datos ponen de relieve el impacto de la crisis sobre todo en los inmigrantes y cada vez más entre los españoles, que están optando por salir del país en busca de empleo.

La mayoría de extranjeros llegaron a España en la época del desarrollo económico hace 10 años. Muchos de ellos encontraron trabajo en la construcción, un sector actualmente destruido tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y sin visos de recuperación inmediata.

Actualmente, se calcula que hay unos 5 millones de inmigrantes en el país, aproximadamente el 12% de la población.

España afronta su segunda recesión en apenas tres años y soporta un desempleo de casi el 25%, que entre los inmigrantes alcanza el 35,8%.