El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó hoy una ley marco que crea la Defensoría de la Madre Tierra, un Fondo de Justicia Climática, que establece que las tierras fiscales deben distribuirse con preferencia a mujeres y pueblos indígenas y busca la eliminación de los latifundios.

Se trata de la "Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para vivir bien", promulgada en un acto en el Palacio.

Morales dijo en su discurso que se trata de una propuesta sobre "cómo vivir con la naturaleza en armonía, en equilibrio y en complementariedad" porque si la naturaleza está "dañada de muerte o está destrozada, no hay vida ni humanidad".

La ley considera a la Madre Tierra "sagrada" y un "sistema viviente dinámico conformado por la comunidad indivisible de todos los sistemas de vida y los seres vivos" que tienen un destino común.

La protección de sus derechos debe estar a cargo de la Defensoría de la Madre Tierra, la Fiscalía, el Tribunal Agroambiental y todas las autoridades del Estado, según la norma, aunque no detalla desde cuándo funcionará la primera institución.

La norma también incluye el concepto de la "justicia climática" para reconocer el derecho a reclamar un desarrollo integral del pueblo boliviano y de las personas afectadas por el cambio climático.

La ley crea además un "Fondo Plurinacional de la Madre Tierra" y otro de "Justicia Climática" para conseguir y administrar recursos económicos estatales y extranjeros para impulsar acciones de mitigación del cambio climático.

También establece que las "tierras fiscales serán dotadas, distribuidas y redistribuidas de manera equitativa con prioridad a las mujeres, pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas que no las posean".

Asimismo se propone la "eliminación de la concentración de la propiedad de la tierra o latifundio y otros componentes de la Madre Tierra en manos de propietarios agrarios y empresas para que se logre una mayor equidad en el acceso" a sus beneficios.

También establece la regulación y el control de "extranjerización en la propiedad, acceso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra" y que actividades económicas como la minera y la petrolera se enmarquen en los principios de esta norma.

Según la norma, quienes causen daños de forma accidental o premeditada a la Madre Tierra o sus "sistemas de vida" deben garantizar la rehabilitación de las áreas, al margen de someterse a otras responsabilidades legales.

La nueva ley declara que los delitos relacionados con la Madre Tierra, que serán establecidos en una próxima norma, son "imprescriptibles", que no se aplicará en ellos el beneficio de la suspensión condicional de la pena y los reincidentes tendrán sanciones más graves.

Hace dos años, Morales ya promulgó una ley que concede "derechos" a la Madre Tierra o "Pachamama" como si fuera una persona, entre ellos, el derecho a la vida, a la diversidad, al agua, al aire limpio, al equilibrio, a la restauración y a vivir libre de contaminación.