El Senado uruguayo votará y presumiblemente aprobará el próximo miércoles un proyecto de ley que despenaliza el aborto por la sola voluntad de la mujer, el último paso que resta para que el presidente José Mujica ratifique la norma y ésta entre en vigor, confirmaron hoy fuentes legislativas.

Según explicó a Efe la senadora del oficialista Frente Amplio (FA) Constanza Moreira, el proyecto de ley regresará a la Cámara Alta, donde ya fue aprobado el pasado diciembre, tras las modificaciones que sufrió a su paso por la Cámara de Diputados y se confía en que los legisladores mantengan su apoyo a la iniciativa.

"El martes entrará el proyecto en la Comisión de Salud, donde saldrá adelante con los votos del FA, y el miércoles pasará a votarse en la Cámara. Empezaremos a las 9.30 horas y el debate durará todo el día, imagino. En cualquier caso, todos los votos parecen estar", indicó.

Según indicó, la idea era haber votado la norma el martes pasado, pero no pudo ser debido a la insistencia de los representantes de la oposición del Partido Nacional y Partido Colorado, que pidieron más tiempo para estudiar la propuesta.

"Era una maniobra de dilación, ya que saben que se aprobará. Y no hace falta más tiempo para debatir, puesto que este tema se trata en Uruguay desde el año 1985 y ya se presentaron siete proyectos de ley en el mismo sentido. Ya hace tiempo que se espera esta aprobación", indicó la senadora.

De momento, todos los senadores indicaron que repetirán su votación del pasado diciembre, por lo que los dieciséis senadores del FA y el senador del Partido Nacional Jorge Saravia votarán a favor, mientras que los restantes catorce legisladores de la cámara votarán en contra.

Tras la votación, el proyecto quedará en manos del presidente José Mujica, que ya anunció que cumpliría con la decisión de las cámaras y no lo vetaría, para que formalmente entre en vigor.

Moreira explicó que la labor que restará tras la puesta en funcionamiento de la ley será su reglamentación, que incluye temas espinosos como la objeción de conciencia de los médicos y las formas de dar a conocer la nueva ley a las mujeres del país, así como que esta funcione para todas las uruguayas con garantías.

Según el proyecto, el aborto quedará despenalizado hasta la semana doce de gestación por la libre voluntad de la mujer, sin límite de tiempo en caso de que haya riesgos para la salud de la madre, y siempre que estos se realicen en centros de salud y bajo la supervisión de las autoridades.

La uruguaya que quiera abortar bajo esta ley tendrá que ir a un médico y expresar su deseo.

El facultativo enviará entonces a la mujer ante un comité formado por ginecólogos, psicólogos y trabajadores sociales para que la informen de todas las posibilidades que tiene y se le dejarán cinco días para reflexionar.

De seguir con la idea, el aborto se realizará de forma inmediata, sin más trámites.

A pesar de estar penado por ley, en Uruguay cada año se producen más de 30.000 abortos, según cifras oficiales, aunque la realidad podría doblar ese número, señalan organizaciones no gubernamentales.

En noviembre de 2008 se aprobó una ley similar, si bien no entró en vigor debido al veto impuesto por el entonces presidente, el oncólogo Tabaré Vázquez, en un gesto que causó una gran molestia en el seno del Frente Amplio y entre organizaciones feministas.