La crisis económica que atraviesa la Unión Europea (UE) amenaza el mercado único, uno de sus principales instrumentos, por lo que varios de sus líderes advirtieron hoy de la necesidad de actuar de inmediato y aprovechar esa herramienta para superar el bache.

"Tenemos tiempos difíciles por delante", afirmó el comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier, durante la conferencia que las autoridades comunitarias celebran en el Parlamento Europeo (PE) para conmemorar las dos décadas de existencia del mercado único.

Barnier subrayó que "no puede haber proteccionismos en el Mercado Único", al tiempo que recordó que es precisamente ese instrumento el que puede generar crecimiento económico, inversiones y empleos y por tanto es "la mejor oportunidad para salir de la crisis".

Asimismo subrayó que no hay lugar para la "melancolía" en los actos organizados en toda Europa para celebrar el vigésimo aniversario de ese proyecto económico y político que se convirtió en realidad el primero de enero de 1993 para doce Estados miembros.

El primer ministro italiano, Mario Monti, en una intervención en esta reunión por videoconferencia, advirtió de su "desintegración".

"Hoy día no podemos ignorar un nuevo movimiento y una amenaza potencialmente más peligrosa para el mercado único que viene de la eurozona", consideró Monti en referencia a la actual crisis.

Recordó que precisamente una de las razones de la introducción del euro fue consolidar los logros de este proyecto, pero durante los últimos meses se ha visto cómo la crisis "se ha convertido progresivamente en un factor de fragmentación".

Explicó que dentro del Mercado Único algunos países pagan diferentes intereses y tienen primas de riesgo más altas, al tiempo que los bancos prácticamente han dejado de prestarse en el mercado interbancario y hay reguladores que impulsan medidas restrictivas.

"Más recientemente hemos visto un resurgimiento de reflejos proteccionistas a nivel nacional contra trabajadores o bienes importados de otros Estados miembros", subrayó Monti.

El actual primer ministro italiano recibió en 2009 el encargo del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, para relanzar el mercado único, un área de la que es experto ya que fue comisario europeo de Mercado Interior (1995- 1999) y después comisario de Competencia (1999-2004).

Monti señaló que el espíritu de ese instrumento es precisamente la libre circulación de personas, bienes, capitales y servicios.

Para el primer ministro italiano, la mejor manera de hacer frente a estos problemas es "aceptar la desagradable realidad de que el mercado interior está sujeto al riesgo de ser sobrepasado, de retroceder e incluso de desintegrarse".

El expresidente de la Comisión Europea, Jacques Delors (1985-1994), recordó por su parte en una misiva leída por Barnier que en sus orígenes y al igual que ahora, Europa necesitaba activar el crecimiento y la integración y al igual que hoy tiene un potencial en gran medida desaprovechado.

"La cooperación refuerza y la solidaridad une. Es importante que se preserve este fundamento", urgió Delors.

También Barroso advirtió de un "resurgimiento de fuertes tentaciones de nacionalismos económicos", por lo que es crucial recordar que el mercado único es "más que nunca la piedra angular de la integración europea y de un crecimiento duradero".

La Comisión Europea aprobó en abril de 2011 doce acciones prioritarias para relanzar el crecimiento y restaurar la confianza, pero actualmente solo una de ellas ha sido aprobada por el Parlamento Europeo y los países.

"Ahora es urgente (...) llegar a un acuerdo de aquí a finales de año y ése será el mensaje que trasladaré a los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre europea del jueves y viernes", dijo Barroso, quien ha enviado a los líderes un informe sobre el grado de aplicación del pacto por el crecimiento, ligado al mercado único.

Barnier presentó recientemente otras 12 medidas claves centradas en las redes de transporte y energía, la movilidad de los ciudadanos y las empresas, la economía digital y el emprendimiento social, la cohesión y la confianza de los consumidores.

"Junto con el primer paquete, este segundo abrirá nuevas perspectivas de crecimiento, empleo y de cohesión social para 500 millones de europeos", aseguró Barroso.