El mariscal de campo Aaron Rodgers llegó al Reliant Stadium, de Houston, inmerso en las interrogantes sobre su rendimiento en lo que va de temporada al frente de los Packers de Green Bay y se fue con un triunfo brillante para el equipo al establecer marca individual y empatar otra de franquicia.

Rodgers completó seis pases de anotación, su mejor marca como profesional, tres de ellos fueron para el receptor abierto Jordy Nelson, y los Packers vencieron de visitantes por paliza de 42-24 a los Texans de Houston (5-1) a los que les quitaron el invicto en la sexta semana de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL)

La derrota de los Texans dejaron sólo con marca perfecta (6-0) los Falcons de Atlanta que ganaron 23-20 a los Raiders de Oakland.

"No habido nada de especial en el partido de hoy, simplemente el equipo recuperó su identidad ganadora y eso fue lo que sucedió", declaró Rodgers al concluir el partido. "Los receptores abiertos y la defensa también demostraron la clase que tienen y por eso fue fácil conseguir tantos pases de anotación".

Rodgers completó 24 pases de 37 para ganancias de 338 yardas, no le interceptaron ningún balón y dejo en 133,8 su índice pasador, lo derribaron dos veces de las 10 oportunidades que tuvo la defensa de los Texans, colocada en el tercer lugar de la NFL.

"He tenido toda la protección y con el talento que hay dentro del equipo recuperamos la condición de ganadores", subrayó Rodgers. "Para los críticos nada que decir, que guarden silencio".

El mariscal de campo estelar de los Packers (3-3) también tuvo como jugador ideal en el ataque al receptor abierto James Jones que atrapó otros dos de los seis pases de anotación que hizo, mientras que el tight end Tom Crabtree completó la lista de los "touchdowns" al recibir de Rodgers, que se adelantó al golpe del apoyador Brooks Reed, un pase de 48 yardas.

Rodgers empató el récord de Matt Flynn de pases de anotación en un partido, establecido en el último encuentro de la temporada regular de 2011, contra los Tigres de Detroit.

Durante el encuentro, el receptor abierto de los Texans, Andre Johnson, superó la marca de 10.000 yardas con su primera recepción del partido, una de 12 yardas.

El exjugador de la Universidad de Miami, se convirtió en el jugador trigésimo octavo en la historia de la NFL en conseguirlo. El receptor abierto de los Cardinals de Arizona, Larry Fitzgerald, fue el vigésimo séptimo apenas la pasada semana.

Los Texans (5-1) entraron al partido como la tercera mejor defensiva de la NFL, pero no pudo hacer su mejor trabajo ante una ofensiva de los Packers que recuperó la imagen de equipo campeón del Super Bowl.

El corredor estelar Arian Foster consiguió dos touchdowns por tierra para los Texans, pero tampoco fue suficiente para superar a la defensa de los Packers.

El mariscal de campo de los Texans, Matt Schaub, completó 20 de 33 pases para ganancia de 232 yardas, no dio ningún pase de anotación y le interceptaron dos balones para dejar en 56,6 su índice pasador.

El entrenador en jefe de los Texans, Gary Kubiak, reconoció que el equipo no estuvo al mismo nivel de las semanas anteriores y que Rodgers recuperó su mejor inspiración.

"Se encargó de poner el espectáculo durante toda la noche", destacó Kubiak. "Además nosotros no estuvimos bien en cuanto a la disciplina de equipo y nos señalaron demasiadas penalizaciones que nos hicieron mucho daño".

Kubiak dijo que lo sucedido en el campo con algunos jugadores como el safety Danieal Manning que le pitaron falta personal después de pelearse sin sentido tras una jugada de tercera oportunidad, que en este caso le costó una anotación de los Packers para el parcial de 10-28 no se debía repetir.

"Nos faltó disciplina y la misma empieza por mi mismo", señaló Kubiak. "No se puede justificar este tipo de acciones, bajo ningún concepto".

Los Pacers supieron siempre estar en control de todas las acciones y su triunfo fue inapelable y muy importante porque haberse puesto 2-4 en la clasificación era "inaceptable" para los jugadores como reconoció Rodgers.