Zinedine Zidane, exjugador del Real Madrid y actual director deportivo del primer equipo, dijo hoy sentirse con ganas de darle un nuevo giro a su carrera deportiva, razón por la que comienza este año a preparar la diplomatura de entrenador.

"Me he dicho: Quiero otra cosa. (...) Me he tomado mi tiempo antes de llegar ahí. Hace seis años que dejé de jugar. La reflexión ha sido larga", confiesa entre sonrisas en una entrevista concedida al diario deportivo "L'Equipe" y difundida hoy.

El campeón del mundo de 1998 admite que digerir la notoriedad y todo lo vivido como jugador requería pasar por esa retirada de la primera línea, y que ahora, que ya lo ha hecho, está preparado para pasar a la siguiente etapa.

Además de sus estudios de postgrado en gestión, economía y derecho del deporte en la Universidad de Limoges, empieza ahora el diploma de entrenador en Clairefontaine: "Voy a pasar el primer grado, luego el segundo, hasta el DEF, y ya veremos más adelante el título de entrenador profesional", ha explicado.

Esa nueva fase como entrenador, asegura, no quiere que llegue antes de tener los certificados necesarios, porque recuerda que nunca ha entrenado y que hay que hacer las cosas "con calma", por lo que no le importaría empezar con algún equipo pequeño.

"Sinceramente jamás me he preguntado dónde o en qué nivel entrenar. Lo que está bien es que me haya planteado si tengo ganas de entrenar, y que la respuesta haya sido que sí. Después ya se verá", ha dicho.

Eso no quita que sus aspiraciones le lleven a no descartar estar al frente de la selección nacional: "Nunca es el momento de hablar de eso porque siempre hay entrenadores en el puesto, pero respondo porque se me hace la pregunta, aunque no sea de actualidad porque tengo otras muchas cosas que hacer antes", ha señalado.

En este tiempo fuera del campo lo que más ha echado de menos, asegura, es "la adrenalina del terreno", el encontrarse en los vestuarios con el resto de jugadores, divertirse, y sentir la presión y la responsabilidad.

Y aunque de cara al partido de este martes entre Francia y España prefiere no dar lecciones porque todavía está estudiando, según afirma entre risas, sí deja caer que los franceses tienen que intentar "ir en busca de los españoles, provocarles y no dejar que lleguen a marcar".